jueves, 19 de agosto de 2010

"Encuentros en Montánchez" (V edición)

Casi dos meses ya desde mi última entrada en estas Ausencias. Mi querido Miguel Ángel me comentaba que le extrañaba mucho que no escribiera en el blog...
No se puede estar en todos sitios. Después de terminar mis clases, despedirme de mis alumnos (ojalá que vayan teniendo buen verano) y cerrar actas con calificaciones medianamente buenas, me fui pitando a Badajoz a las oposiciones de profesores de Secundaria; este año me ha tocado ser miembro del Tribunal 4 de Lengua castellana y literatura. Como experiencia no se la recomiendo a nadie; aún así he conocido a cuatro personas excepcionales (María, Lola, Herminia y Julia) con las que compartí tareas y vivencias.
Semanas calurosas que terminaron ya en Montánchez con intenso trabajo en tareas culturales y lectura desasosegada de originales de poesía para el fallo de un próximo premio, del que llevo siendo jurado ya seis años.
Varios días en Soria (donde sigo todavía), un viaje precioso a París y luego también en Londres... Y ahora ya preparado para iniciar la quinta edición de los "Encuentros en Montánchez. Diálogo de culturas", magnífico festival de música, danza, teatro, literatura y arte que programamos en mi pueblo desde 2006.
En fin, quedáis todos invitadísimos a esta fiesta entre el 22 y 29 de agosto: ciclo de cine árabe, José Mercé, Alif Danza Oriental, Albadulake, Cristóforo Colombo, Rafael Álvarez "El Brujo", Kamel El Harrachi, exposiciones, Atakama Teatro, zoco árabe, Barrunta Bellota Band Folk, taller de caligrafía árabe,... entre otros eventos (para ver los detalles del programa pincha aquí).
Y que luego digan que los profesores tenemos muchas vacaciones. ¡Hacen falta tantos días para tantas cosas...!

jueves, 24 de junio de 2010

De antologías

De los seis libros que tengo pendientes de leer en mi mesa de trabajo (¡quién tuviera más tiempo!) dos son antologías: La inteligencia y el hacha. Un panorama de la generación poética del 2000, a cargo de Luis Antonio de Villena (Visor, 2010) y Las moradas del verbo. Poetas españoles de la democracia, selección y estudio de Ángel L. Prieto de Paula. (Calambur, 2010).
Esta mañana en el instituto mi Jefe de Departamento nos ha regalado a cada uno de los profesores de Lengua castellana y Literatura una nueva antología, seguramente la más especial de las tres que aquí cito: Antología del Aula Literaria "Jesús Delgado Valhondo" (1995-2010); en coedición entre la Asociación de Escritores Extremeños y la Asamblea de Extremadura, esta publicación celebra los quince años de existencia de este aula literaria emeritense. Con presentación doble de Pilar-Nieves García Romero (su actual directora) y Francisco López Blanco, las casi doscientas páginas de versos aúnan en un sólo volumen una selección de textos (realizada con inteligencia por Elías Moro) de todos los autores que han pasado por ella en estos años; una nómina imprescindible de escritores contemporáneos (y no sólo españoles), comenzando por Francisco Brines y terminando en Antonio Gómez. La edición preciosa y cuidada, adornada fantásticamente por las ilustraciones de Encarna Ruiz Espejo. Enhorabuena y que sigan los éxitos.

domingo, 20 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

Saramago eternamente

El escritor José Saramago ha muerto hoy, al mediodía. La noticia me llega lejos de casa y no puedo coger de mi biblioteca tres libros del portugués muy especiales para mí: una primera edición de Ensayo sobre la ceguera (el mejor para mí de los suyos), Todos los nombres y La caverna (la primera novela que me dedicó y la última).
Algunas fotos (pocas) tengo repartidas entre las estanterías y los libros; en una muy especial aparezco con Saramago y Julio Anguita cuando en febrero de 1999 visitaron Cáceres para un homenaje de Izquierda Unida al reciente Premio Nobel. Ya lo he contado en alguna ocasión, pero aquella noche fue muy especial porque gracias a Pilar del Río (que me cogió decidida y cariñosa del brazo) nos encerramos los dos con Saramago y Anguita en uno de los camerinos del Auditorio cacereño más de media hora. Charlamos pobremente de literatura y mucho sobre Montánchez, de sus costumbres y gastronomía, y abrieron regalos varios del partido comunista extremeño (recuerdo unos pendientes preciosos y una fina pluma de plata que el escritor inauguró firmándome su última novela entonces, Todos los nombres). Salí por una puerta trasera, con los ojos y el corazón asombrados, buscando ya fuera entre el gentío a mi preocupada madre.
Me encantaría tener ahora delante esta foto que tanta alegría me aportó en ese tiempo y que me descubrió a una persona y a un escritor que desde entonces seguí fielmente. Admiré su entrega, su sinceridad y su compromiso. Un hombre con una entereza y una fuerza sobrenatural. Siempre he necesitado un tiempo largo entre lectura y lectura de sus libros porque su tristeza y su pesimismo hacia el hombre se me contagiaban hondamente... Hoy se ha cansado ante la muerte y quiere repartir sus cenizas entre su tierra natal portuguesa (que nunca le entendió) y junto a un olivo en su casa canaria de Lanzarote, donde ha sido tan feliz con su mujer Pilar del Río (a la tercera le llegó el amor verdadero).
El hombre eternamente insatisfecho se ha ido; el escritor crítico y denunciador queda entre nosotros, con su luz limpia frente a negras sombras; qué gran vacío... y aquí sus versos:
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Pues el tiempo no para, nada importa
que los días vividos aproximen
el vaso de agua amarga colocado
donde la sed de vida se exaspera.
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No contemos los días que pasaron:
fue hoy cuando nacimos. Sólo ahora
la vida comenzó, y, lejos aún,
la muerte ha de cansarse en nuestra espera.
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domingo, 13 de junio de 2010

En el camino

Este pasado viernes se cerraba "oficialmente" el curso escolar en mi instituto emeritense celebrando por la noche la cena de graduación de 4º de ESO. Casi ciento cincuenta alumnos y nueve profesores decidimos juntarnos para cerrar este ciclo que para estos adolescentes se convierte en algo importante (aunque algunos critiquen su falta de compromiso e interés).
Y como todos los años (sé que por muchos que pasen uno nunca va a cambiar) me inunda cierta congoja cuando mis alumnos se acercan y emocionados te abrazan, te dan las gracias y quieren que poses en una foto para recordar nuestras clases, los muchos momentos compartidos. Y lo que no saben es que el agradecimiento es mutuo, el afecto también y que este profesor sigue aprendiendo de cada uno de sus alumnos más de lo que se pueden imaginar.
Soy muy afortunado. Gracias, muchas gracias a todos. Y suerte en el camino...

martes, 8 de junio de 2010

Estoy leyendo...

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CASI UNA CANCIÓN
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La vida se queda en nada.
Cuando tanto prometía,
del alba a la madrugada,
un día sí y otro día,
la vida se queda en nada.
La vida se queda en nada
y de aquel sol que lucía
sólo su brillo de espada
alumbra la vida mía.
La vida se queda en nada.
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ABELARDO LINARES
Y ningún otro cielo
(Tusquets, 2010)

viernes, 4 de junio de 2010

Helga de Alvear

Anoche estuve en la inauguración aquí en Cáceres del Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear. Para mí es un sueño que se materializa después de largos años de trabajo y de lentas pero certeras negociaciones. La Casa Grande de la calle Pizarro, a la que fui tantas veces cuando era universitario para arreglar horrorosos "papeles" de todo tipo (y que hoy sigo y sigo arreglando), no parece la misma; nostalgia por lo que se deja atrás y esperanzas grandes por lo que ha de venir. Todavía falta por construir la segunda fase, pero el camino ya está comenzado.
De las aproximadamente 2500 piezas que tiene la Fundación se muestran ahora unas 150 bajo el título "Márgenes del silencio", exposición ideada por José María Viñuela.
La Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Cáceres, la Diputación de Cáceres, Caja de Extremadura, la Universidad de Extremadura y la propia galerista constituyeron en noviembre de 2006 la Fundación Helga de Alvear; ella se vio arropada ayer por la ministra de Cultura, muchas autoridades regionales, provinciales y locales y sobre todo artistas de su colección y otros galeristas y expertos en arte de la escena nacional e internacional.
Yo sé que viví un momento histórico, importante no sólo para Cáceres (su capitalidad cultural para 2016 se ve reforzada con proyectos así) y para Extremadura, sino para toda España. Y por eso, tímido como nunca, me acerqué a Helga, le di un abrazo y me firmó con mucho cariño la elegante invitación junto a un gran árbol encalado, a primera vista seco como el viejo olmo de Machado pero también esperanzado en el milagro de aquella (esta) rama verdecida...
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(La foto que acompaña a esta entrada recoge una obra de Juan Muñoz titulada "Two figures, one pushed into the wall", que forma parte de la colección de la Fundación).
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miércoles, 2 de junio de 2010

Enorme y triste decepción

Esta mañana me llegaba por correo electrónico una noticia doblemente triste y decepcionante. Debo confesar que no me imaginaba algo así, aunque ya hace tiempo que las cosas no eran como hacía años; todavía no sé por qué. Aparecía hoy en el Diario de Cádiz y la reproduzco aquí completa:
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UN LIBRO PUBLICADO POR LA FUNDACIÓN ALBERTI
FUE MANIPULADO, SEGÚN SU AUTOR
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Los espacios habitados de Rafael Alberti, de Joan Carles Fogo Vila, no recoge todo el texto original, con la desaparición de nombres como el de Luis García Montero o la ausencia de referencias a Aitana Alberti.
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A finales del pasado mes de octubre se presentaba en la Fundación Rafael Alberti, en El Puerto de Santa María, el libro Los espacios habitados de Rafael Alberti, cuyo autor es Joan Carles Fogo Vila, un arquitecto barcelonés con inquietudes literarias que plasmó en su obra aquellas casas y paisajes que estuvieron ligados a la figura del poeta. La presidenta de la Fundación, María Asunción Mateo, presentó públicamente este primer número de la nueva línea editorial de la entidad, del que se editaron unos 500 ejemplares, en torno a los actos conmemorativos del décimo aniversario del fallecimiento de Rafael Alberti. Lo que no había trascendido hasta ahora es que tan sólo unos días después de la presentación del libro, el 7 de noviembre, Joan Carles Fogo remitió un burofax a María Asunción Mateo trasladándole sus quejas por la edición final del libro en el que, según la carta a la que ha tenido acceso este periódico, el texto original fue objeto de numerosas modificaciones sin el conocimiento del autor.
En el escrito se recogen de forma detallada las alteraciones que habría sufrido el texto original, del que se habían realizado dos pruebas (el 2 y el 5 de octubre) antes de enviarlo a imprenta en las que sí figuraba el texto completo. Según expresa en su carta el autor "han desaparecido del libro, sin mi autorización, los nombres de Luis García Montero, Teresa Sánchez Alberti, Benjamín Prado, Pedro Guerrero, José Monleón, Hilario Jiménez, Almudena Grandes, etc. Incluso una cita completa de cuatro líneas de Luis García Montero aparece, tras la modificación del archivo, como un texto mío (sin comillas, sin número de nota y sin la nota al final del capítulo, todos ellos desaparecidos). Tampoco se incluyeron varias anotaciones enviadas en mis últimas correcciones al texto (entre ellas una petición de texto a incluir por parte de Aitana Alberti, referente a dos dibujos de su madre, que se ha reproducido de manera incompleta)".
Para el autor, y según él mismo expresa en la carta, lo ocurrido manifiesta "un comportamiento intransigente (radicalmente contrario al planteamiento de mi libro) al no utilizar las aportaciones de reconocidos escritores sobre la obra de Rafael Alberti".
Este periódico pudo hablar ayer con Joan Carles Fogo, que hasta ahora no había querido denunciar públicamente lo ocurrido y se había limitado a trasladar a la presidenta de la Fundación su malestar.
Joan Carles Fogo explica que se dio cuenta de que el texto no estaba completo al leer el suplemento especial que publicó Diario de Cádiz el pasado 29 de octubre, en el que se reproducía el primer capítulo del libro en el que aparece la frase de Luis García Montero sin citar al autor. "Pensé que era un error" -explica- "pero luego, leyendo el libro, comprobé cómo faltaban muchos nombres que sí estaban en el texto corregido. Para el autor es "una lástima que a estas alturas pasen estas cosas, no tiene justificación" y asegura haberse llevado "una decepción". Añade también que es "una pena que estas fundaciones funcionen de un modo tan personal" . Para Joan Carles Fogo se trata, sobre todo, "de una falta de respeto muy grande, algo que no se puede admitir", señaló.
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En fin. Para satisfacción propia, mi nombre tachado en este libro (el primero que se confirma oficialmente; me cuentan que hay alguno más) se une al de amigos y admirados albertianos de primera fila: Luis García Montero, Teresa Sánchez Alberti, Benjamín Prado, Pedro Guerrero, José Monleón, Almudena Grandes, Aitana Alberti, Manuel Ramos Ortega y José Jurado Morales, entre otros. Ya se había oído y demostrado que este oficio de correctora (disfrazada de Inquisición) era su protocolo habitual; pero es doloroso saber de quién proviene porque representa a una institución con el nombre de uno de nuestros grandes poetas.
Esta tarde he conversado largamente con Joan Carles Fogo y me confirmaba su preocupación y su malestar; me ha enviado un ejemplar (que viene de camino) y un folio en el que redacta cuidadosamente todas las alteraciones y fragmentos eliminados de su libro Los espacios habitados de Rafael Alberti; una parte muy vistosa de la interesante tesis doctoral de este conocido arquitecto catalán que ha investigado las relaciones personales de la literatura del 27 con la arquitectura.
En la misma página del Diario de Cádiz, para colmo de males, a este árbol caído se le añade el lamentable asunto de las denuncias que ha presentado por escrito al Ayuntamiento de El Puerto de Santa María el todavía hoy secretario de la Fundación Rafael Alberti sobre presuntas irregularidades en la gestión de la entidad.
Y ella muy ofendida declara al periódico que está “harta” de tantas acusaciones que según ella son “mentira” y anunció que se marcha hoy mismo de El Puerto para no tener que escuchar más “falsedades”; “Quien tenga algo que decir de mí que me denuncie, no tengo por qué aguantar lo que se le ocurra a cualquier cretino”, dijo. No obstante, sobre la queja de Joan Carles Fogo negó ayer todas las acusaciones del autor y lo acusó de “ruin” y “mentiroso”, señalando que el texto original era “un desastre de mil páginas” y que esta persona “sólo quiere vender libros”.
Pena y vergüenza. Pobre Alberti, tan contrario a estas contrariedades; si levantara la cabeza...

sábado, 29 de mayo de 2010

De todo hace casi veinte años

No sé la razón, pero hoy me he levantado con estos versos resonándome en esa larga memoria que ignoramos:
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Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
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Así comienza el poema "No volveré a ser joven" de mi admirado Jaime Gil de Biedma (1929-1990). Y de pronto, como un torrente, se me agolpan imágenes y recuerdos y lecturas. Mis iniciales pasos de luz por un viejo ejemplar de Las personas del verbo, que no sé por qué llegó a mis manos ni de quién venía (lo sigo viendo físicamente pero mi actual ejemplar no es aquél); las primeras imágenes del poeta, calvo, con barba, fumando; su voz ronca, con acentos catalanes e ingleses, de pronunciación intelectual; y su letra ciertamente burguesa que descubrí en el número monográfico que la revista Litoral dedicó en 1998 a Luis García Montero titulado "Complicidades" y donde se publicó la cercana y numerosa correspondencia entre el granadino y Jaime.
Hace algunos días me emocionó mucho el documental que su sobrina Inés García-Albi ha rodado recientemente con el título de Jaime Gil de Biedma. Retrato de un poeta, recorrido sentimental y literario veinte años después de su muerte a partir de testimonios de familiares, amigos, colegas y discípulos. Llegué a él por la recomendación de Álex Chico (inteligente como siempre) y que puede verse completo en la mediateca de RTVE.
Hoy, delante de sus poemas (y de una nueva publicación en el Círculo de Lectores titulada Poesía y prosa, al cuidado de Nicanor Vélez y con prólogo de James Valender, en la que se reúne por primera vez toda su producción literaria: su diario, sus ensayos y sus poesías completas, además de traducciones y entrevistas), mi recuerdo y mi lectura son para este poeta de la llamada Generación del 50, maestro y origen de la poesía de la experiencia: explicarse a él mismo para explicar la sociedad, el mundo; contarnos su experiencia moral es, creo, lo que le hace coloquial.
Como Jaime decía, de todo hace casi veinte años...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Nuevos diarios de Carlos Morla Lynch

La Editorial Renacimiento acaba de publicar una tercera entrega de los escritos conservados de Carlos Morla Lynch (París, 1885- Madrid, 1969) con el título de Informes diplomáticos y Diarios de la guerra civil.
En 2008 esta editorial publicó con acierto dos libros que recogen gran parte de los diarios personales de este diplomático chileno que, como encargado de Negocios en la embajada de su país en Madrid desde finales de los años 20 hasta 1939, desempeñó una labor importante y decisiva abriendo las puertas de la delegación chilena como refugio para cientos de personas: En España con Federico García Lorca. Páginas de un diario íntimo (1928-1936) y España sufre. Diarios de una guerra en el Madrid republicano (1936-1939). El primero se publicó en 1957 pero por primera vez se reproducía completo rescatando los muchos fragmentos cortados por la censura; el segundo había permanecido totalmente inédito hasta ese momento.
En esta tercera ocasión se recuperan sus Informes diplomáticos, publicados en Alemania en septiembre de 1939, donde asombrosamente su autor cuenta las cosas con una claridad y una valentía fuera de lo común; también se añaden algunas hojas inéditas de sus diarios de estos años convulsos, desde el 30 de marzo al 5 de mayo de 1939 (al final del volumen, como una especie de anexo, se añaden los diarios de su hijo Carlos Morla Vicuña desde 1937 a 1939, que aunque interesantes no podemos compararlos con los de su padre). Morla Lynch es un testigo importantísimo de lo ocurrido; por su vida de aquellos años pasó lo mejor de la cultura española de entonces. Estas memorias no agradarían seguramente ni al gobierno chileno, ni a los exiliados republicanos ni tampoco a los franquistas por lo que se cuenta de uno y otro bando; pero son al fin y al cabo sus impresiones íntimas y cotidianas. Ha hecho bien las cosas y exige que se le reconozca.
Como apunta Andrés Trapiello en el prólogo de este libro, los extraordinarios diarios de Carlos Morla Lynch constituyen uno de los más importantes documentos sobre la guerra civil española; una obra de alguien que estaba siendo escritor a su pesar, que conoce mejor que nadie lo que estaba ocurriendo en España en esas fechas y que era muy consciente de que era algo en verdad grande y único, de lo que se hablaría durante siglos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Estoy leyendo...

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VASOS COMUNICANTES
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La semilla que se planta en un poema germina en el poema siguiente.
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JOSÉ MARÍA CUMBREÑO
Retórica para zurdos
(Editora Regional de Extremadura, 2010)

jueves, 20 de mayo de 2010

Libros del 27

Me llega del Centro Cultural Generación del 27 de Málaga un envío de publicaciones, deliciosamente editadas como todas las de los últimos años.
Un nuevo volumen de la colección de facsímiles en la que se reproduce el mecanoscrito de una obra de teatro de María Teresa León que ha permanecido hasta hoy milagrosamente inédita: La historia de mi corazón. Tras este sencillo título se esconden unas páginas emotivas escritas por su autora en Argentina en los años 50; el profesor y querido amigo Gabriele Morelli la ha encontrado en el archivo de Eugenio Luraghi donado recientemente a la Universidad de Pavia. Fantástica la edición, el estudio y las notas; una pena que esta obrita no se encontrara antes y hubiese formado parte de la publicación que recopiló todo el teatro de María Teresa al cuidado de Gregorio Torres Nebrera en 2003.
También me llega uno de los últimos títulos de la colección de ensayos (el número 17): Cantaron los ruiseñores. Ensayos sobre la poesía de Rafael Alberti, de C. Brian Morris. Desde el Centro Cultural del 27 se ha invitado a este gran hispanista y profesor ha recoger en un volumen todos los artículos que ha escrito sobre Alberti; y así aparece este libro con 19 artículos fechados entre 1959 y 2007: unos traducidos del inglés, otros en libros de difícil acceso, algunas conferencias aún no escritas,... Imprescindible calificaría yo este libro en la bibliografía albertiana que nos llega de uno de los mejores estudiosos de la vanguardia española.
Se completa el envío con el último número doble (18-19) de la revista del Centro: El Maquinista de la Generación. Como siempre novedades y curiosidades especialmente interesantes en los diferentes apartados: Artículos, Palabras en la noche, El Maquinista 1616, Antigua Imprenta Sur, Álbum del 27,... Destaco un DVD encartado con un magnífico documental sobre el poeta José Antonio Muñoz Rojas recientemente desaparecido, realizado por Nacho Sánchez Corbacho. Y como feliz curiosidad, en el apartado de reseñas leo unas lúcidas palabras de Francisco Ruiz Noguera sobre el último libro de mi amigo Javier Pérez Walias, La largueza del instante.
En fin. Hermoso trabajo que se sigue realizando en Málaga (donde melancólicamente lo iniciaron Prados y Altolaguirre) desde la Delegación de Cultura de la Diputación. Felicidades como siempre a los responsables y a su directora (la poeta Aurora Luque, a la que sigo y leo con gusto) por empresas tan sugerentes y con tan buen criterio y acierto.

viernes, 14 de mayo de 2010

Vergüenza

Es lo que siento en este momento en el que me entero de que el Consejo General del Poder Judicial suspende cautelarmente de sus funciones al juez Baltasar Garzón y aplazan su salida al Tribunal Penal de La Haya. Vergüenza y asco por esta justicia vengativa y politizada. Mi solidaridad, mi apoyo y mi abrazo para este hombre tranquilo e inocente.

lunes, 10 de mayo de 2010

Contra viento y marea

El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura publica dentro de su colección "Textos UEX" una novela de la delicada escritora María Teresa León (1903-1988) titulada Contra viento y marea; y afortunadamente para todos nos llega de la mano del profesor Gregorio Torres Nebrera, especialista señero y conocedor exigente de la autora.
Nebrera en un completo prólogo nos relata la vida de la que fuera la primera esposa de Rafael Alberti, sus primeros años en Burgos, su llegada a Madrid, la República, el Comunismo, la guerra civil, el largo exilio, su destructivo alzheimer... y el recorrido de puntillas por la totalidad de su obra: sus colecciones de cuentos, sus obras teatrales, sus guiones cinematográficos, sus novelas (Contra viento y marea, 1941; Juego limpio, 1959; y Menesteos, marinero de abril, 1965) sus biografías noveladas y sus memorias (Memoria de la melancolía, 1970).
Se recupera en esta edición la primera novela de María Teresa León, que fue también la primera narración ambientada en la Guerra Civil que se editaba ya en el contexto del exilio republicano; es un relato que la autora definió como "episodios internacionales" pues en ella se articulan, enlazadas, dos experiencias conocidas y vividas por María Teresa: la dictadura cubana de Batista y los primeros meses de la revolución antifascista en España. En todo el libro, y a través de sus diversos escenarios, personajes e historias, sobresale el sincero feminismo del que siempre hace gala María Teresa León y también el testimonio de una memoria imperecedera.
La presente edición de Contra viento y marea se hace sobre la primera (y única existente de la misma) fechada en 1941 y publicada por Ediciones AIAPE en Buenos Aires, habiéndose procedido a una rigurosa revisión de dicho texto e incorporándose varios centenares de notas al pie que completan o aclaran muchos aspectos de la lectura. Una edición limpia, muy completa y verdaderamente luminosa que viene a completar la bibliografía de María Teresa y que se suma a las muchas y buenas a las que ya nos tiene acostumbrados el profesor Torres Nebrera, entre las que destacarían su pionero monográfico Los espacios de la memoria. La obra literaria de María Teresa León (Ediciones de la Torre, 1996) y las necesarias ediciones críticas de Memoria de la melancolía (Castalia, 1999), Obras dramáticas. Escritos sobre teatro (ADE, 2003) y Fábulas del tiempo amargo y otros relatos (Cátedra, 2003).

jueves, 6 de mayo de 2010

Estoy leyendo...

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LA PRIMAVERA DE LA ESFINGE
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Olvídate de mí si estás conmigo.
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Podemos permitirnos este lujo
de abandonar los nombres,
porque el nombre es razón de los ausentes,
y nosotros estamos en la luz,
en el aire que corta
las dulces siluetas,
en el tiempo que ordena las palabras
y en los escalofríos del jardín.
Incluso en la memoria que quiso ser presente.
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Después vendrá el otoño
y volverán los nombres a los labios.
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Apágame, viajero,
la luz cuando te vayas.
Recuérdame, lector,
al doblar esta página.
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LUIS GARCÍA MONTERO
Cincuentena
(Hiperión, 2010)

martes, 27 de abril de 2010

Los asesinos lentos

El pasado domingo presenté en la XI Feria del Libro de Cáceres la excelente novela Los asesinos lentos (Siruela, 2010) de Rafael Balanzá, el último Premio de Novela Café Gijón. Recomendadísima su lectura. He aquí algunas de las reflexiones que leí en dicho acto:
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Rafael Balanzá nació en Alicante en 1969 y reside en Murcia desde 1986. Articulista y fundador de su propia revista El Kraken, cuya trayectoria se ha prolongado desde enero de 2002 hasta febrero de 2009 a lo largo de 27 números; de ella dijo el mismísimo Fernando Arrabal que era sin duda la mejor revista de Europa.
En 2007 publicó el libro Crímenes triviales compuesto por cinco relatos; estuvo en el cajón durante bastante tiempo hasta que el escritor Manuel Moyano (que según Balanzá fue su descubridor literario) le convenció para que lo moviera por las editoriales. Él aseguraba que eran impresionantes, buenísimos y afortunadamente el autor le hizo caso. Tuvo una tirada limitada pero los relatos fueron muy bien acogidos por la crítica.
Corrector en otro tiempo y hoy escritor 24 horas al día, Rafael Balanzá es el nuevo Premio de Novela Café Gijón con Los asesinos lentos, su primera novela, una reflexión literaria «sobre los miedos de la vida».
Los asesinos lentos es un magnífico relato psicológico de dos hombres: Juan Cáceres, casado con una mujer de éxito, con hijos, un hermoso chalet, un velero y un negocio propio; y Valle, un antiguo amigo músico que no ha logrado triunfar en la vida, que está divorciado, bebe más de la cuenta y considera que su vida es un fracaso.
Al comienzo de la novela, Valle contacta con Juan después de diez años sin verse; ambos tienen un pasado en común. Cuando eran jóvenes habían formado una banda musical que si bien no triunfó, logró que tuvieran éxito con las chicas. Mientras Valle continuaba con su carrera musical, Juan la abandonó para buscar un trabajo más seguro. Ahora se vuelven a encontrar. Así comienza la novela:
"Estuve charlando con Valle en el café Arrecife; durante una hora larga evocamos juntos otros tiempos, reímos juntos; después me anunció fría y serenamente que iba a matarme, que había decidido matarme y que lo haría relativamente pronto".
Primeras palabras contundentes con tintes cinematográficos y ecos claros de la famosa Crónica de una muerte anunciada de García Márquez.
Juan al principio considera todo esto una broma pero su amigo le va desgranando las razones por las que planea matarle, razones que él considera absurdas. Es el planteamiento de Los asesinos lentos. Dos hombres. Uno un triunfador en la vida, el otro un perdedor. El anuncio de un asesinato. Una vida que no es perfecta.
Gran acierto ha sido poner en la voz de Juan Cáceres los sucesos que se narran en el libro. A través de él vemos cómo su vida, aparentemente perfecta, se va desmigajando y va encontrando elementos que le llevan a replantearse cómo es su familia en realidad, a la vez que intenta convencer a su amigo de que matarlo no es una buena idea. Narrado en primera persona, leemos sus pensamientos, cómo es su vida cotidiana, su trabajo en su tienda de animales en un centro comercial, cómo se relaciona con su mujer, con sus hijos o con sus amigos.
Rafael Balanzá tiene poco más de 150 páginas para resolver esta historia sin defraudar a los lectores; entiende que hay una clara injusticia al comparar las trayectorias vitales de los dos amigos. Ese encuentro entre Juan Cáceres y Valle (en cuyo nombre veo un guiño al maestro del esperpento), llevará al protagonista a vivir angustiado, viéndose inmerso en un proceso de pérdida de la realidad que lo abocará a un final trágico. La vida de Juan, al que en teoría le va todo bien, se empieza a pudrir; su familia y su negocio le traen problemas que uno a uno son digeribles pero que todos juntos, unidos al anuncio de que su amigo lo va a matar, lo llevan a la enajenación y la locura.
Usando un estilo directo, preciso y depurado y la capacidad sugestiva y evocadora del lenguaje, del humor y la ironía, nuestro escritor rompe la frontera de lo verosímil planteando situaciones surrealistas y absurdas que, desde la angustia, se viven con pesadumbre. El protagonista tergiversa, exagera, esperpentiza a los personajes y se hunde en sus miedos más inmediatos. A los lectores, con una intriga que se va haciendo desesperante, consigue contagiarnos la locura de Juan Cáceres y alejarnos de la razón. Nos convence. Nos llena de desasosiego.
Lo escalofriante es que llegamos incluso a pesar que nuestra vida, ordenada y feliz, se puede derrumbar en cualquier momento sin necesidad de que ocurra nada extraordinario. Que yo, que me considero un hombre equilibrado, puedo perder el juicio en un par de días. En un momento de la novela (pág. 105) hay una reflexión que me parece imprescindible reseñar:
"Existe una determinada y posible combinación de circunstancias para arrastrar a cada hombre a su propia y particular forma de locura; y nadie, por sólidamente constituido que esté su carácter, se encuentra completamente a salvo de eso. Nadie".
Balanzá hace un magnífico trabajo en la descripción de los vericuetos psicológicos de un hombre normal, de un matrimonio normal, de una familia normal y nos hace creíble todo lo que ocurre en la novela con un estilo sencillo, que mezcla partes llenas de humor con otras irónicas y más oscuras, que consigue atrapar al lector desde el principio.
Además de García Márquez y Valle-Inclán, encuentro un débito importante a Kafka ya desde el título, donde se pretende condensar todo el argumento. Y también, y entre muchos otros ecos literarios, creo detectar a Graham Greene, a Cela, a James Joyce, a Dostoyevski y a Tolstoi, que apostaron en su obra por la osadía y la conciencia.
El desarrollo de la historia recuerda en muchos momentos el estilo y los esquemas narrativos del lenguaje cinematográfico y a lo largo de la novela encontramos inteligentes juegos literarios, la literatura dentro de la literatura, con claros tintes autobiográficos por parte del autor.
El jurado del Premio Café Gijón destacó la «audacia narrativa» de esta obra de Rafael Balanzá, «cuya trama se sustenta en una estructura muy bien construida que mantiene en vilo al lector, llevándolo a un desenlace ingenioso e inesperado». Es sencillamente la historia de dos amigos que se reencuentran. Y en ese reencuentro uno amenaza de muerte al otro; asesinos lentos porque ponen la amenaza en la mesa pronto, pero tardan en ejecutarla. Entre tanto, los amigos se emborrachan y viven una serie de circunstancias que dan cuerpo a la novela.
En definitiva nos enfrentamos (en el terreno literario de una novela negra “sui generis”) a los miedos de la vida, de la propia existencia. Huir de ellos, de nuestros miedos, es un intento infructuoso del ser humano. Lo hemos pretendido siempre y seguimos y seguiremos sin conseguirlo. El hombre nunca superará sus miedos, por mucho que lo intente, por muy convencido que esté. Porque ciertamente sólo lograremos ser felices en ausencia del miedo.
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domingo, 25 de abril de 2010

Adonáis en Cáceres

Ayer se presentaron en la XI Feria del Libro de Cáceres el Premio Adonáis 2009 y los dos accésit; son (en este orden) El minuto interior de Rubén Martín, Quince días de fuego de Mario Lourtau y Oscuro pez del fondo de Daniel Casado.
Tengo hace días los tres ejemplares pero sólo he leído con detenimiento (y ya en este formato libro) el de mi amigo Daniel, del que hable aquí en mis Ausencias cuando conocí que le habían dado el premio. Los dos finalistas son cacereños: Daniel de Trujillo y Mario de Torrejoncillo; y me alegra mucho. No sé, quizá por eso de que los extremeños se tocan...
Son tres buenos poetas, jóvenes además (1980, 1976 y 1975 respectivamente) que han dado a este premio un baño de luz y de cercanía que desde hace tiempo no me llegaba. Enhorabuena a los tres Adonáis y a nosotros, sus lectores.

viernes, 23 de abril de 2010

Día del Libro

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«Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza».
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JOSÉ EMILIO PACHECO

miércoles, 14 de abril de 2010

28 de marzo

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Conozco bien los caminos
conozco los caminantes
del mar, del fuego, del sueño,
de la tierra, de los aires.
Y te conozco a ti
que estás dentro de mi sangre.
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Miguel Hernández
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sábado, 3 de abril de 2010

Los dos gallitos andaluces

Desde tierras sorianas leo hoy una nueva y excelente reseña de mi libro sobre Federico García Lorca y Rafael Alberti escrita por el profesor Manuel Simón Viola (que ya se acercó en una primera lectura desde su blog no hace mucho y a la que tituló "Alberti y Lorca, una amistad imposible"). Esta última reseña salió hace unos días en Trazos, cuadernillo cultural del diario extremeño Hoy; ahora la rescato aquí. Muchas gracias amigo.
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LOS DOS GALLITOS ANDALUCES
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Alberti y García Lorca, la difícil compañía.
Hilario Jiménez Gómez
Sevilla, Ed. Renacimiento, 2009, 357 págs.
Prólogo de Luis García Montero
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Licenciado en Filología Hispánica y profesor de lengua y literatura, Hilario Jiménez (Montánchez en 1974) ha publicado hasta el momento cinco poemarios marcados por la noble huella de sus referentes preferenciales (Alberti, Miguel Hernández, García Lorca...): Paisaje sin figuras (1995), En un triángulo de ausencias (2003, ilustrado por Eduardo Naranjo), Versos de color naranja (2003), Delirio in extremis de un aguador con sed (2004) y Diario de un abrazo (2008).
Paralelamente a esta notable obra poética, Hilario Jiménez ha ido entregando numerosos trabajos sobre el periodo literario conocido como la “edad de plata” y que se corresponde con los años veinte y treinta, el protagonizado, junto a restos de movimientos estéticos precedentes, por las vanguardias y la generación del 27. Su trabajo mejor acogido ha sido Lorca y Alberti, dos poetas en un espejo (Fundación Rafael Alberti, 2001, reeditado por la I.C. El Brocense en 2003), pero resulta de justicia mencionar su labor de coordinación y edición del magnífico volumen Neruda, un corazón que se desató en el viento (Cáceres, I. C. El Brocense, 2005). Ahora, la editorial sevillana Renacimiento publica una edición revisada del libro citado con nuevos documentos y bibliografía actualizada.
De los numerosos epígrafes con que fue denominado el conjunto de poetas que se dieron a conocer en la tercera década de siglo (generación de la Dictadura, de la República, del 27...), el “de la generación de la amistad”, fomentado por los propios componentes, subrayaba la relación afectuosa que cohesionó al grupo hasta, al menos, los umbrales de la guerra civil. Hilario Jiménez ha indagado en la relación que unió a dos poetas andaluces hermanados en la inercia de los hábitos académicos (la misma que empareja a Guillén con Salinas, a Aleixandre con Cernuda...) desde 1924, año en que Lorca y Alberti se conocen en la Residencia de Estudiantes de Madrid, hasta el verano de 1936 en que es asesinado el poeta granadino.
El resultado es un riguroso trabajo, perfectamente documentado (cartas, fotografías, postales, manifiestos, noticias de prensa...) que traza el itinerario de una “amistad” en que alternaron las declaraciones públicas de afecto con los desencuentros. Visto desde hoy, resulta comprensible que se vieran abocados a una rivalidad inevitable: ambos se inician cultivando un neopopularismo andaluz cuyas diferencias trataron desde el primer momento de subrayar, pues, en efecto, como dice el prologuista: “Lorca daba voz a la Andalucía interior, trágica, de ríos cargados de suspiros y serranías marcadas por la luna [...] Alberti exponía la otra imaginación andaluza, el sol de unos litorales de azoteas y de dunas...”, pero, además, las circunstancias los obligaron a coincidir en ciertos temas (la estética gongorina, la muerte de Ignacio Sánchez Mejías), se sintieron atraídos por los mismos géneros (la poesía y el teatro) y dieron entrada en su trayectoria a las mismas corrientes de modo sucesivo (neopopularismo, surrealismo). No contribuyeron a mejorar las cosas la indecisión de Lorca a la hora de publicar, lo que ocasionó que Alberti, cuatro años más joven, se le adelantara con libros como Marinero en tierra (premio nacional de literatura de 1925; el Romancero gitano vio la luz en 1928), la predilección de Juan Ramón Jiménez por Alberti, o la actitud condescendiente de los poetas “catedráticos”, para quienes eran “los dos gallitos andaluces”, unos escritores, al fin, cuyo éxito (de lectores, de espectadores) no era sino indicio de sus carencias o confirmación de sus concesiones populares.
Aunque la perspectiva crítica de Hilario Jiménez es impecablemente ecuánime, la lectura de este excelente trabajo deja la impresión de que Lorca fue culpable en mayor medida de esa “amistad imposible”, pues aunque supo contrapesar su actitud con declaraciones de afecto y de sincera admiración, pudieron más su enfermiza egolatría, sus celos, el envanecimiento del éxito..., de modo que Luis García Montero puede afirmar “Federico García Lorca y Rafael Alberti no fueron enemigos. Nada más y nada menos. El libro de Hilario Jiménez Gómez ordena este panorama ideológico y plantea las cosas en su lugar [...]. Fueron dos poetas nobles, con ellos mismos y entre sí, y los dos procuraron que la rivalidad de las situaciones literarias no se convirtiera en hostilidad manifiesta”.
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Notas al margen (Blog de Simón Viola)