
Siempre me han gustado mucho los títulos que elige para sus poemarios mi amigo Javier, jugando indiscutiblemente con la contradicción, quizá lo inalcanzable, quizá la ausencia, quizá el desconsuelo: A este lado oscuro del cauce (1992), Cazador de Lunas (1998 y 2007), Los días imposibles (2005),... Espero ansioso esta nueva entrega poética que seguro volverá a sorprenderme y a emocionarme a partes iguales. Alegría para el autor y para sus lectores, que en estos últimos años hemos visto recompensada en varias publicaciones la calidad y el tesón de Pérez Walias. Enhorabuena, compañero.