jueves, 6 de abril de 2017

En Hoyos

 
Hoy en el instituto de Hoyos he estado charlando con los alumnos sobre la escritora María Teresa León, para que su memoria y su obra no caigan en el olvido. Siempre que hablo de ella recuerdo con obligada deuda sus palabras: "La memoria puede tener los ojos indulgentes. Ya no llegan a nosotros los ruidos vivos sino los muertos. Memoria del olvido, escribió Emilio Prados, memoria melancólica, a medio apagar, memoria de la melancolía. No sé quién solía decir en mi casa: hay que tener recuerdos. Vivir no es tan importante como recordar. Lo espantoso era no tener nada que recordar, dejando tras de sí una cinta sin señales. Pero qué horrible es que los recuerdos se precipiten sobre ti y te obliguen a mirarlos y te muerdan y se revuelquen sobre tus entrañas, que es el lugar de la memoria" (Memoria de la melancolía, 1970). 
¡Qué suerte hemos tenido y qué día tan estupendo por los valles de Gata! Gracias a todos.