Anoche -decía- presentaba un libro especial. Ya anunciaba yo en este blog (10 de enero de 2007) la publicación de la obra completa de Rodríguez Búrdalo bajo un título clarificador: La luz ardida; el paso del tiempo, la rápida y fugaz visión de la vida, lo irrecuperable. En la exitosa colección "Abezetario" de la Diputación de Cáceres, con la letra R, publicó Cuando llegue el olvido a finales de 2004. Y es ese mismo título el que se presentó ayer, con la luminosa sorpresa de ser ahora una edición bilingüe. El poeta y editor italiano Emilio Coco ha traducido estos poemas de Búrdalo y los ha publicado en su prestigiosa colección "I quaderni di abanico" con el mismo título: Quando giungerà l'oblio. Qué me gusta que mi Diputación cacereña haya coeditado este libro para que la voz de este extremeño metido al ejército haya llegado a la tierra de Dante y Pavese...
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LA LUZ ARDIDA
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El día fue feliz, mas ya se acaba.
Al recoger la dicha de estas horas
un hondo sentimiento me conmueve:
saber que de los dones de la vida
otro gasté. Su luz, ardida queda.
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Guardo ahora su vino irrepetible
y quiere visitarme la tristeza,
que bien sé yo no vuelve lo que arde,
que del tiempo tributo sólo somos,
materia y sueño para hendir lo breve.
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El tiempo nunca premia ni castiga:
impasible mira y las cosas pasan.
Como pasa este día que gasté
y se apaga otra luz en mi frontera.
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Cuánto me alegro por Juan Carlos. Ayer, emocionado, nos contaba su dura infancia entre la antigua calle cacereña Juan Blanco y el pueblo fronterizo de Piedras Albas, sus días difíciles, sus años oscuros... Y de nuevo hay que hablar de poetas casi silenciados actualmente en la tierra que les vio nacer. Él es un autor al que se lee y se publica; el olvido para Rodríguez Búrdalo no ha llegado, afortunadamente para nosotros.