
Olvido tuvo que haber venido al Aula el 5 de febrero del año pasado, pero una justificada enfermedad se lo impidió. Ahora, un año después, la poeta ha cumplido su promesa y nos ha contado sus experiencias y leído sus versos. Vestida de oscuro, algo abrigada, con gafas de pasta y todos sus libros de poesía en la mano, bajo el brazo traía el Premio Nacional de Poesía 2007 por su último poemario Y todos estábamos vivos.
No cabíamos en el Aula; la atención y el silencio buscaron inmediatamente su sitio. Una voz lenta, cadenciosa, algo lastimera, susurraba al grupo. Por momentos me gustaba levantar la vista y buscar rostros conocidos y desconocidos, profesores, compañeros nuevos y antiguos y también amigos. No faltaba nadie.
-
Otro país, otro paisaje,
otra ciudad.
Un lugar desconocido
y un cuerpo desconocido,
tu propio cuerpo, extraño
camino que conduce
directamente al miedo.
El cuerpo como otro,
y otro paisaje, otra ciudad;
atardecer ante las piedras
más dulcemente hermosas
que has visto,
piedras de miel como luz.
-
Como defiende Olvido, la poesía es un lugar donde se guarda la vida; también para los demás. "De hoy en un año... y que todos lo veamos"; gracias porque así haya sido.