viernes, 26 de febrero de 2010

El oficio de poeta

Quiéranlo o no los nefelibatas de la exégesis literaria, la escritura se nutre de la experiencia -o inexperiencia- vital. De la biografía, en suma. Y nosotros los lectores, ¿qué buscamos con preferencia sino este ingrediente biográfico, más o menos desleído en la obra literaria, trascendido y potenciado por la imaginación y la técnica creadora?
El ejercicio de la literatura, tanto por parte del lector como del autor, lo preside un "conócete a ti mismo" que ambos esgrimen, el uno frente al otro. Al "muéstrame" y "muéstrate" que pide el lector corresponde el "mírame" y "mírate" del autor. La diferencia entre los grandes escritores y los escritores necesarios puede que estribe en la mayor o menor disociación de la sensibilidad (o sentimiento individual) y receptividad colectiva. Por mucho virtuosismo técnico que prodigue el autor, no llegará a calar profundamente en el lector sin la necesaria dosis de humanismo. ¿Qué lector se siente plenamente satisfecho si no se considera de algún modo concernido por lo que lee? ¿No es, en el fondo, una posibilidad de nosotros mismos lo que más nos atrae y cautiva en una obra literaria?
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Fragmento extraído de la introducción del recientísimo libro El oficio de poeta. Miguel Hernández escrito por el sabio profesor Eutimio Martín (Madrid, Aguilar, 2010). Llevo pocas páginas leídas pero creo que será la definitiva reconstrucción de la trayectoria humana y literaria de Miguel Hernández, una detallada biografía donde se tratan los aspectos más polémicos de la vida y la obra del autor de Viento del pueblo sin cabida para una visión ingenuamente romántica. Ya os contaré...

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Qué hay detrás de una lágrima?

Querido, te lo dije ayer por teléfono... Hay que enfrentarse siempre a aquella afirmación que escribió Umberto Eco: "Los datos no significan nada si no se construye una hipótesis". Esta es mi primera y última conclusión sobre tanta pedantería absurda; las películas en el cine.

martes, 23 de febrero de 2010

Donación de libros

Ayer lunes, 22 de febrero, recibí este e-mail (desde ie_pampachacra3@yahoo.es) que copio a continuación; espero que no les moleste. En el tema aparece "Solicitud donación de sus producciones literarias":
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Tengo el agrado de dirigirme a Ud. para hacerle extensivo por medio de la presente mis saludos cordiales desde de la Escuela Estatal N° 36065 de Pampachacra.
Somos niños de una Comunidad Campesina de nacionalidad quechua y no logramos nuestro objetivo el año pasado. En esta oportunidad les escribo solicitando su ayuda con la donación de sus libros para nuestra biblioteca escolar. El año 2007 el terremoto dejó un tanto afectado a nuestra escuela y carecemos de materiales educativos.
Pendiente de sus misivas me despido y con la seguridad de contar con su valioso apoyo.
Atentamente,
Juan José Ramos Auris,
I.E. N° 36065-Pampachacra,
Correo Central de Hvca.
Huancavelica, Perú
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No sé porque me escribieron a mí (además de a varias personas más que hay en la lista de enviados) pero me ha conmovido especialmente. Desde aquí quiero invitar a todos los escritores o no, amigos o no, instituciones públicas o no, a que nos solidaricemos (que palabra tan grande y tan inabarcable) un poquino solamente e intentemos cumplir el sueño de estos niños, de este colegio que tristemente ha perdido todo. Hasta los libros...
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LOS NIÑOS DE EXTREMADURA

Los niños de Extremadura
van descalzos.
¿Quién les robó los zapatos?

Les hiere el calor y el frío.
¿Quién les rompió los vestidos?

La lluvia
les moja el sueño y la cama.
¿Quién les derribó la casa?

No saben
los nombres de las estrellas.
¿Quién les cerró las escuelas?

Los niños de Extremadura
son serios.
¿Quién fue el ladrón de sus juegos?
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RAFAEL ALBERTI (1935)
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domingo, 21 de febrero de 2010

Por si no lo sabías

Hacerlo de pie fortalece la columna,
boca abajo estimula la circulación de la sangre,
boca arriba es más placentero,

hacerlo sólo es bonito, pero egoísta,
en grupo puede ser divertido,
en el baño es muy digestivo,
en el coche puede ser peligroso...

Hacerlo con frecuencia desarrolla la imaginación,
entre dos enriquece el conocimiento,
de rodillas resulta doloroso...

En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio,
antes de comer o de sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el baño:

Hacerlo siempre es un acto de amor.
No importa la edad, ni la raza,
ni el sexo, ni la posición económica...

...LEER ES UN PLACER!!!

sábado, 20 de febrero de 2010

Entre Miguel Hernández y Alberti

El 24 de febrero de 1939, a los dos días de la muerte de Antonio Machado en Colliure, Miguel Hernández está en Madrid, donde vuelve a visitar a su querido Vicente Aleixandre. Después de la caída de Barcelona, nadie sabe lo que puede ocurrir. ¿Será posible establecer una paz de última hora con los rebeldes? Cuando Miguel llega a la Alianza de Intelectuales se encuentra, según la versión oral de Rafael Alberti recogida por Ferris [José Luis Ferris: Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta; Temas de Hoy, 2002], con que se está preparando una fiesta dedicada "a la mujer antifascista". El de Orihuela, que lleva más de dos años luchando en las trincheras, que ha visto correr la sangre a raudales y cree saber cómo combaten las mujeres antifascistas de verdad, se indigna al ver los manteles y los alimentos. Y, a lo que parece, espeta a Alberti: "Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta." El poeta de Marinero en tierra le invita a repetir delante de todo el mundo la frase proferida y Miguel Hernández, sin inmutarse, la escribe en una pizarra.
La versión del lamentable episodio dado por Maria Teresa León en Memoria de la melancolía (1970) es algo diferente... y poco explícita. Allí dice, escuetamente: "Miguel iba a desaparecer también como había desaparecido Federico. Sentí mucha pena. Pocos días antes yo había discutido violentamente con él: No tienes ningún derecho a hablar así de una mujer y extender ese juicio a todas las mujeres de la Alianza. Eso no es de hombres. A la contestación suya, yo le pegué una bofetada. Antonio Aparicio y Rafael se precipitaron. ¡Qué absurdo! Los ojos de Miguel se habían empequeñecido."
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Ian Gibson, Cuatro poetas en guerra
(Planeta, 2007, pp. 262-263)
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viernes, 19 de febrero de 2010

Palabras desordenadas

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas; la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.
El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso. Presnoamelnte, esto me preace icrneilbe!!!

jueves, 18 de febrero de 2010

martes, 16 de febrero de 2010

Neorrabioso

Enredando por Internet he descubierto este divertido blog, interesante y muy original (y mira que es difícil hallar en este mundo virtual tan vasto uno y otro término). Unas páginas puramente literarias, que se reparten entre anécdotas de escritores y poetas y creación literaria y pintura. Me ha recordado aquel curioso libro que leí el año pasado escrito por Luis Fernández Zaurín titulado De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo y otras 299 anécdotas literarias (Styria, 2009).
Recomendadísima la lectura del libro y visita obligada a este blog: http://www.neorrabioso.blogspot.com/

miércoles, 10 de febrero de 2010

Estoy leyendo...

ANDAR
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andar, como quien sabe
que ha dejado atrás el invierno
y descubre en la flor del cerezo
la nostalgia de la nieve
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ANTONIO RESECO
Huidas
(Calambur, 2009)

jueves, 4 de febrero de 2010

Cartas de amor de Neruda

He comprado esta tarde en mi librería de siempre (Pilar me lo tenía reservado sin ni siquiera yo saberlo) una edición preciosa sobre Pablo Neruda; con el título genérico Cartas de amor, Seix Barral lanza este volumen especial en edición de Darío Oses.
En sus casi trescientas páginas se recoge el nutrido epistolario que el poeta escribió a Matilde Urrutia, seguramente el amor más intenso que tuvo Neruda; está fechado entre 1950 y 1973, pocos días antes de que falleciera el chileno. Su destinataria guardó celosamente hasta el final el preciado conjunto de cartas, papeles, tarjetas postales, sobres, poemas y dibujos que actualmente se custodia en la Fundación Neruda.
La edición reproduce con cuidado y facsimilarmente todos los documentos, con su necesaria trascripción en página contigua. A mí siempre me gustó este Neruda íntimo; acudo con frecuencia a aquella otra joya titulada Cartas y poemas de juventud que publicó el Banco Exterior en 1983 con los papeles privados que se conservan de los que surgieron entre Pablo Neruda y Albertina Rosa Azócar, su primer amor y musa de sus famosos Veinte poemas. Ahora aquí nuevamente descubro a un hombre desgarrado, sincero, abierto, auténtico, quizá más sereno; Neruda en estado puro.
En 1946 Pablo (todavía unido a Delia del Carril) conoce a Matilde Urrutia en un concierto al aire libre; la pasión que surgió entre ambos se volvería cada vez más intensa y perdurará hasta la muerte del poeta. La correspondencia inédita reunida en este volumen único refleja con detalle muchos de los momentos vividos por ambos: celos, alegrías y caricias llenan cada carta, cada dibujo, cada verso. Como ejemplo, dos notas manuscritas en papeles con membrete del hotel Cornavin de Ginebra fechadas en los años cincuenta:
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No eran celos, amor, sino exigencia de tu plenitud, de tu totalidad.
Ahora ya te he arado entera, te he sembrado entera, te he abierto y cerrado, ahora eres mía.
Para siempre!
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Amor mío, piensa en todas partes que estoy a tu lado, más bien que soy parte de ti misma.
Quiero no sólo amarte, alma mía, sino ayudarte a vivir.
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Sin palabras... Qué pudor al leer confesiones ajenas. Cuánta emoción, desbordada y contenida. Recomendadísimo.

viernes, 29 de enero de 2010

Cementerio Nuclear en Albalá (Cáceres)

El Ayuntamiento de este pequeño pueblo de Cáceres, en la comarca de Montánchez, acaba de aprobar en Pleno que sí se presentan como candidatos para instalar en sus terrenos municipales el futuro cementerio nuclear que necesita construir España. Cuatro concejales independientes han votado que sí y tres (dos del PP y el propio alcalde) que no. ¿Cómo puede ponerse en manos de cuatro personas (iluminadas por no sé qué) el futuro de un pueblo, de una comarca, de una región? ¿Es que acaso piensan que los residuos radiactivos son bolsas de basura de esas que tiramos diariamente en los contenedores verdes, amarillos y azules?
Esto es un verdadero asco. Me dan ganas de vomitar. Creo que voy a estar llorando toda la semana. ¿No tenemos ya los extremeños suficiente mierda con Almaraz? Hasta el comienzo del verano no sabremos nada. Ojalá la sombra de la desolación y la oscuridad perpetua no ponga los ojos aquí, en esta hermosa sierra de Montánchez, en el corazón verde de Extremadura.

lunes, 25 de enero de 2010

Madrid ida y vuelta

Fin de semana de vértigo en Madrid. La capital del Reino, como siempre, con una oferta cultural amplia y de muy diversa calaña. Nosotros íbamos con un recorrido claro y con los gustos predeterminados. Aunque siempre hay que estar abiertos a las sorpresas.
Exposición sobre la Generación del 27 en la mítica Residencia de Estudiantes; la muestra "Lágrimas de Eros", montada mano a mano entre el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid; "La nevera, el cuchillo y el mechero" para partirse de risa (y alguna que otra arcada) en el teatro Alfil; el amor de Pablo Neruda por las caracolas en el Instituto Cervantes; y compras, y libros (con sorpresa), y paseos y carreras y metro y metro y metro,...
Ha sido reconfortante y mágico. Me apetece mucho en las próximas entradas recordar con detalle cada visita, cada sobresalto, cada suspiro, cada sensación. No podría vivir en Madrid más de tres días seguidos, siempre lo digo, pero estas breves escapadas merecen mucho la pena. Y son tan necesarias...

jueves, 21 de enero de 2010

Poet in New York

Mi amigo Emilio, que ha pasado la Navidad en Nueva York, me ha traído de la gran ciudad americana este libro de Federico García Lorca; edición bilingüe de Pablo Medina y Mark Statman. Notas pobres e introducción más mítica que literaria, pero no se puede pedir tanto.
Estoy emocionado con el regalo. Para mí esta edición de Poeta en Nueva York, publicada en la propia ciudad, me trae físicamente la tristeza, la agonía y el vacío inmenso del poeta allí entre los rascacielos. Federico no lo hubiese podido imaginar nunca (y ya sabemos que al granadino imaginación no le faltaba). Para los americanos y para el mundo este es el gran libro lorquiano...
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But I don't want world or dream, divine voice,
I want my freedom, my human love
in the darkest corner of the breeze that no one wants.
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No es lo mismo. No puede ser lo mismo. Pero es el milagro de la universalidad. Muchas gracias Emilio.

domingo, 17 de enero de 2010

Estoy leyendo...

CATULO A UN LECTOR
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De entre todos mis poemas siempre escogías
aquellos que cantaban la tristeza.
Quizá porque no eras feliz
y lo fingías.
Después, yo fui feliz y mis poemas
dejaron de gustarte.
Ahora que eres dichoso y yo consumo
la fruta amarga de la edad madura...
¿Volverán a gustarte mis poemas?
¿Fingirás en los tuyos otra vida?
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ÁLVARO SALVADOR
La canción del Outsider
(Visor, 2009)

viernes, 15 de enero de 2010

Walias y sus instantes

Hoy viernes, a las 19:45 h., se presenta en la Biblioteca Pública de Cáceres el último libro escrito por Javier Pérez Walias titulado Largueza del instante; como maestro de ceremonias otro gran poeta, Elías Moro. Un doble placer que cualquier buen lector de poesía no debería perderse.

martes, 12 de enero de 2010

Alberti acabó creyéndose sus propias memorias

Éste es el titular con el que el fin de semana pasado aparecía la entrevista que me realizó la Agencia EFE, haciéndose eco de la publicación de mi último libro Alberti y García Lorca, la difícil compañía (Renacimiento). Más o menos, en unos cuarenta medios, la noticia ha aparecido con estas palabras:
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El profesor de Literatura Hilario Jiménez Gómez, que ha biografiado las relaciones personales y literarias de Lorca y Alberti en 'La difícil compañía' (Renacimiento), asegura que cuando se entrevistó con Alberti para este trabajo comprobó que «acabó creyéndose sus propias memorias». «Alberti mentía mucho, pero inconscientemente» y sus memorias, agrupadas bajo el título de 'La arboleda perdida', «las escribió cincuenta años después de los hechos, un escritor de una gran imaginación como fue él», señala Jiménez Gómez, quien pone entre otros como ejemplo de inexactitud cómo Alberti contaba que conoció a Lorca.
Según los relatos memorialísticos del gaditano, Lorca le fue presentado por Gregorio Prieto, pero esto no es posible, según el biógrafo, porque se conserva una carta del propio Alberti a Prieto dándole cuenta de que acaba de ver a Lorca.
«Alberti confundía todo, nombres, fechas y lugares», asegura Jiménez Gómez, quien, tras haber dedicado una tesis doctoral y varios años a investigar las relaciones y el epistolario de ambos poetas, asegura que las cartas que se cruzan Lorca y Alberti son «cartas paladinas, como las que se le escriben a un vecino, vacías».
«Lorca marcó siempre mucha distancia con Alberti, no le gustó nunca; y Alberti hablaba mal de Lorca a sus amigos, como hace por carta a José María de Cossio o a José María Chacón, cuando le llama 'Federica' y le trata con tremenda fobia, o cuando dice del granadino que es 'una niña que coge aceitunas' y que le ha enseñado mucho de botánica».
'Alberti y García Lorca. La difícil compañía' es un libro que aborda los doce años en que ambos poetas se conocieron, desde 1924 a 1936, si bien sólo tuvieron posibilidad de coincidir seis años -cuando Lorca no estaba en América, Alberti se encontraba en Europa- y constata que cuando el granadino fue asesinado «llevaban varios meses sin hablarse».
El desencadenante de este alejamiento final fue que Alberti y su esposa, María Teresa León, trataron de forzar a Lorca para que firmara manifiestos comunistas e ingresara en el PCE, a lo que el granadino se negó con rotundidad, lo que originó una agria discusión entre ambos poetas de la que fue testigo Dámaso Alonso, en Madrid. Jiménez Gómez también habló con Pepín Bello, quien le constató que Alberti y Lorca nunca fueron amigos, y le aseguró que muchos se apartaban de Lorca por su extremo amaneramiento, una circunstancia que no hacía precisamente feliz al granadino.
El biógrafo de esta 'difícil compañía' asegura que sus charlas con Alberti en sus últimos años de vida fueron «una experiencia bonita», pero que le reportaron pocos datos «porque se emocionaba; al hablar de Lorca decía 'lo estoy viendo ahora mismo' o aquello de 'tenían que haberme matado a mí en vez de a él'».
«Lo de la Generación del 27 como la 'Generación de la amistad' fue algo que alentaron todos ellos, pero nunca hubo amistad verdadera entre ninguno del grupo», asegura el biógrafo.
Antes al contrario, a Lorca y Alberti los azuzaban sus propios compañeros, desde Pedro Salinas y Jorge Guillén, que se referían a ellos como «gallitos»; José Bergamín, que cargaba contra Lorca en cuanto podía, o el padre de todos ellos, Juan Ramón Jiménez, prefiriendo al gaditano.

El poeta granadino Luis García Montero, en el prólogo de esta 'difícil compañía', da otra vuelta de tuerca al afirmar: «Federico García Lorca y Rafael Alberti no fueron enemigos. Nada más y nada menos». Y añade: «Los motivos de su celebrada cercanía se deben a tópicos de la crítica literaria y a la nostálgica elaboración de una mitología muy propia de la generación del 27».
«La rivalidad a la que se vieron sometidos desde el principio pudo haber tenido, y hubiese sido lógico según otros ejemplos, peores consecuencias», añade García Montero, para acabar su prólogo matizando: «Nunca hubo una amistad estrecha entre García Lorca y Alberti, pero sí respeto mutuo y conciencia de intereses estéticos y humanos compartidos».
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Nada que objetar; sí me gustaría, sin embargo, perfilar alguna cosa. Alberti redactó unas deliciosas memorias tituladas La arboleda perdida divididas en cinco libros, una labor que hay que agradecer al gran poeta gaditano; pero están plagadas de inexactitudes y confusiones, intencionadas o no. Esto no es un reproche; lógicamente recordar ciertos sucesos de la vida de uno treinta años después de que ocurriesen y en la terrible situación vital en la que se encontraba Rafael es francamente difícil. Ojalá muchos otros autores de su generación nos hubiesen dejado por escrito sus recuerdos...
En lo referente a Federico García Lorca todo queda reflejado en estas memorias con un halo de melancolía que poco tiene que ver con la realidad que vivieron. Con respecto a que llevaban meses sin hablarse antes de que asesinaran a Lorca, no es cierto. En febrero de 1936 Federico y muchos otros amigos realizaron un homenaje a Rafael y a María Teresa León cuando regresaron a España de su largo periplo americano; además se unieron en muchos manifiestos y reivindicaciones sociales en estos meses convulsos. Lo del enfado final tristemente sucedió así.
Queda claro y patente (he recogido muchos datos en el libro) que nunca fueron amigos, pero tampoco les importó. Las envidias y los celos entre ambos son evidentes. Hay que poner las cosas en su sitio; La arboleda perdida de Alberti es literatura no historia. Que ustedes lo lean bien.

lunes, 11 de enero de 2010

Año de nieves...


...año de bienes. Y con estas dos bonitas fotografías de Montánchez tomadas ayer, eso es lo que os deseo a los que leéis mis Ausencias: lo mejor para el año 2010. Eso sí, sólo a la gente de buena voluntad.

sábado, 26 de diciembre de 2009

MANIFIESTO a favor del Parque de Alfacar


ENTRE VÍZNAR Y ALFACAR
En defensa de la memoria histórica de los fusilados durante la Guerra Civil
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Los restos de Federico García Lorca no han aparecido en el lugar que la Asociación Granadina Para la Recuperación de la Memoria Histórica señaló a la Junta de Andalucía en el Parque de Alfacar (Granada). En ese lugar, cada 18 de agosto se hace un homenaje al poeta y a todas las víctimas de la Guerra Civil. Creemos que el paraje que rodea la carretera que separa Víznar de Alfacar, en el que miles de seres humanos fueron brutalmente asesinados, es el mayor símbolo de la tragedia y el horror que supuso la Guerra Civil Española.
La fosa en la que se encuentran García Lorca y los que fueron fusilados con él probablemente estará a unos metros del lugar en el que se ha excavado. No hay duda de que allí fue ejecutado el poeta granadino, como una víctima más de la represión desatada por el golpe de Estado de 1936. Sin embargo, la falta de resultados de una excavación concreta puede provocar ahora la sensación engañosa de que Lorca nunca estuvo enterrado entre Víznar y Alfacar, y de que el paraje ha perdido su significación, despojando a millones de personas de un símbolo que representaba la dignidad humana. La historia y la memoria no siempre coinciden con las oscilaciones de una investigación o con los descubrimientos de un georradar. Lorca, conviene recordarlo, representa a miles de fusilados que se han quedado sin nombre. Pero sus restos descansan allí.
Nosotros no creemos que el parque haya perdido su simbolismo. El paraje de Alfacar es el mejor paisaje posible para la Memoria Histórica. Pedimos a las instituciones que actúen de manera responsable y que inviertan dinero en su dignificación y protección, desde la Fuente Grande hasta el Barranco de Víznar. Con el mismo empeño que han sabido defender con toda justicia los derechos de las familias de los fusilados, deberían dedicar ahora sus mayores esfuerzos a consagrar toda la zona a la memoria de los desaparecidos. Un buen ejemplo del trato que debería darse al lugar es el memorial de Srebrenica (Bosnia-Herzegovina), en el que se han recopilado los nombres de todas las víctimas en un verdadero intento por salvar la memoria de los asesinados.
Al contrario que algún político, no compartimos la idea de que el lugar deba identificarse ahora con el arte y la vanguardia. Nos oponemos a cualquier intervención, ya sea de carácter especulativo o cultural, que no esté exclusivamente dirigida a que el paraje siga siendo lo que ha sido hasta hoy: un lugar para la memoria, la reflexión y el recuerdo. No olvidemos que toda la zona es un cementerio en el que reposan miles de asesinados que merecen respeto. Que no se convierta ahora en una urbanización o en una galería de arte, en un lugar despojado de su verdadero sentido.
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Luis García Montero
Juan de Loxa
Daniel Rodríguez Moya
Fernando Valverde
José Carlos Rosales
Andrés Neuman
Erika Martínez Cabrera
Álvaro Salvador
Gabriel Pozo
José María Pérez Zúñiga
Juan Pinilla
Mariano Maresca
Gregorio Morales
Fernando de Villena
Miguel Ríos
Juan Manuel Azpitarte
Maribel Lázaro
Bianca Sánchez Pacheco
Pepa Merlo
Cristino Pérez
Juan Andrés García Román
Miguel Ángel Arcas
Juan Luis Tapia
Javier Bozalongo
Ángel Esteban
Juan Carlos Rodríguez
Ángeles Mora
Jesús Ortega
[...]
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Este manifiesto, al que se han adherido ya muchos intelectuales, puede consultarse y firmarse en el blog:

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Y ahora dónde estás, Federico?

Así titulaba el pasado domingo el periódico El País un artículo amplio que resumía el fracaso de la búsqueda de los restos de Federico García Lorca en las proximidades de Víznar y Alfacar.
Han surgido (y surgirán) opiniones muy distintas sobre todo lo ocurrido en estos dos últimos meses. Yo, además de una tristeza infinita, me acuerdo mucho del hispanista Ian Gibson que por encima de toda duda es y será el biógrafo más documentado sobre Lorca a nivel mundial; por sus trabajos e investigaciones todos sabemos lo que sabemos del granadino y eso no podremos pagárselo nunca. Desde aquí mi gratitud y mi abrazo.
La exactitud del enterramiento de Federico, sus últimos momentos e incluso los inmediatamente posteriores siguen siendo hoy una incógnita dolorosa, como lo han sido siempre. Por favor, dejemos las absurdas conjeturas y barbaridades que aparecen ahora en todos los medios de comunicación; acerquémonos a sus versos, los mismos en los que García Lorca ya se adelantó terriblemente a los acontecimientos:
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Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.
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jueves, 17 de diciembre de 2009

"In memoriam. Ángel Campos Pámpano"

Hace unos días leía en el blog de Álvaro Valverde la noticia de la publicación de algunos recientes homenajes a Ángel Campos Pámpano. Con humildad, respeto y mucha admiración yo he aportado mi "poemita de arena" en el que se le ofrecidó hace meses a nuestro añorado poeta desde las páginas de la cacereña revista Alcántara, de la Diputación de Cáceres.
Es el número 69 (julio-diciembre de 2008) y se decidió acertadamente que este "In memoriam. Ángel Campos Pámpano" se publicara (además de en la propia revista) en forma de separata. Estos son los colaboradores en orden alfabético de este cuadernillo especial (además de una breve presentación no firmada de Teófilo González Porras): Charo Alonso, Luciano Feria, Julio César Galán, Teresa Guzmán Carmona, Hilario Jiménez Gómez, Luis Mateo Díez, Antonio Pacheco, Mª Ángeles Pérez López, Antonio Reseco, Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, Antonio Sáez Delgado, Ada Salas, Irene Sánchez Carrón, Basilio Sánchez, Agustín Villar y José Antonio Zambrano.
Todo este número de Alcántara (incluido el especial en memoria de Campos Pámpano) puede consultarse en la página virtual de la revista. Rescato aquí mi poema-homenaje a Ángel, que escribí en el día de su muerte, y repongo la dedicatoria que por algún error no apareció aquí publicada:
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LLANTO Y EXTRAVÍO EN LA AUSENCIA
DE ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO
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a Miguel Ángel Lama
-
Lo que antes mirabas ya no existe
porque te lo has llevado contigo para siempre.
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No sé quién me hablará ahora del frío
de esta ciudad y de la luz de su palabra,
o de aquel mar bautizado de nombres
bajo tus heridos silencios espirales.
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Juntos vamos a pintar de azul todo
para que el aire no lo borre del olvido.
Arropemos la ceniza y los peces con sus sílabas,
el pan, una nube, este pájaro.
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Que mis ojos vaciados no naden en sombra
y sigan tan abiertas estas manos
en el refugio de esa primera semilla
viva en ti por los siglos largamente.
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