jueves, 8 de febrero de 2007

Bendito teléfono

Muchos días sin poder sentarme delante del blog a escribir. Aunque parezca mentira. Viajes, clases, lecturas pendientes (ya quizá demasiadas), nuevo libro en imprenta y otro en camino...
Acaba de llamarme al móvil mi amigo Manolo y hemos hablado del ayer y del presente. Cuántas cosas buenas vivimos juntos el año pasado en clase y fuera del instituto. Cómo le echo de menos. Me ha emocionado volver a escuchar su voz y sus reflexiones; la gente buena e inteligente están en vías de extinción, pero afortunadamente quedan personas como él que tiene tiempo para acordarse de los amigos e incluso dedicarse a su mujer y a sus hijos, y encima corre maratonianamente todos los días.
Yo aquí, sentado, casi sin tiempo de reflexionar sobre todo aquello que me viene a la cabeza. Qué satisfactorio vivir con los recuerdos tan cercanos, mucho más si son hermosos y llenos de afecto. Queda pendiente un encuentro de cuatro; abrazos, amigo.

viernes, 2 de febrero de 2007

Flores


"...porque las flores también sueñan
con lo eterno de los abrazos"
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En una nota escrita con tu nombre y con una letra que, aunque el viaje y la distancia borronaron, seguiste reconociendo como mía. Y tuya...
Gracias por estar tan cerca de mí, y dejarme quererte tanto.

miércoles, 31 de enero de 2007

Invisible

Emocionado me tiene la lectura del último y enorme libro de Manuel Rivas; Los libros arden mal es su título y tiene algo más de 600 páginas. Sólo llevo leídos los cuatro primeros capítulos pero estoy entusiasmado. La posguerra civil a través de los libros, de las lecturas, de las prohibiciones, de los expolios a bibliotecas públicas y privadas.
¿Qué sería el mundo sin libros? No sé, pero para mí otro lugar mucho más inhóspito (y ya es decir, tal y cómo andan las cosas).
Me gusta este autor, y mucho. Sus reflexiones ante las cosas más simples son un auténtico deslumbramiento. Acabo de escribir un poema que agradezco y dedico al autor gallego; lleva una cita extraída de este gran libro: "Si quieres salvarte, hazte el invisible".
Cuánto me ahorraría en disgustos y pesadumbres la invisibilidad... Y cuánto tiempo ganado para la poca gente con la que merece la pena compartir vida.

miércoles, 24 de enero de 2007

Obsesiones en verso

Cuatro días ya de fiebre y "malestar general", en el argot médico. En el mío, hecho un trapo entre los sudores, los dolores de cabeza y las toses y los mocos. Y en medio de tanto paraíso me da por escribir... Y vaya sorpresas que me llevo; que con la fiebre se escribe, incluso bien. Aquí pongo una muestra:
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Ven. Dame tu presencia,
que te mueres si mueres
en mí... y te olvido.
Ven a mí que quiero darte vida
con mi memoria mientras muero.
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Lo peor de todo es que hoy releyendo el poemita compruebo que me lo dictó la fiebre enmarañada de memoria, y que los versos no son inéditos sino del gran Juan Ramón Jiménez. ¡Madre mía si los publico como míos! Si es que no hay nada peor que la obsesión poética; es tan mala y tan traicionera que te persigue incluso estando enfermo.

sábado, 20 de enero de 2007

Un viaje de ida y vuelta

Ayer viaje a Madrid con mis alumnos de bachillerato. Madrugón, mucha niebla, pero el sol de fondo promete. Comida en el camino con los compañeros (y sin embargo amigos) y llegada a primera hora de la tarde a la mágica Residencia de Estudiantes ¡Cuántas veces aquí y cada nueva visita se parece a la primera! Esta vez Juan Ramón Jiménez y sus 50 años del Nobel nos acompañan en nuestro recorrido.
Tarde de compras en Callao, con la Fnac y El Corte Inglés llenos de gente con prisas. Libros agotados, discos que no están y encuentro para contar con el del Tomate (qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte). Parada, cena ligera y camino rápido hacia la Gran Vía para ver Los Productores.
En la puerta del teatro largas colas. Se anuncia desde hace meses como el mejor musical de los últimos tiempos. Sube el telón y el espectáculo no defrauda. Risas cada minuto, escenografía deslumbrante y diálogos excelentes. Algún alumno se despierta ayudado por los aplausos finales. Ha sido un día agotador. Es la una de la madrugada y nos quedan casi cinco horas de camino. Montamos en el autobús y dejamos atrás una fría noche madrileña. Otra jornada más que afortunadamente quedará en mi memoria; la de los afectos.

jueves, 18 de enero de 2007

Poesía en mi mundo, mi mundo en verso

Mi amigo Daniel Casado, toboganero de pro, no me habló de su proyecto hasta que no estaba inaugurado. MUNDO EN VERSO es captar al poeta en su palabra, en su poesía, en su imagen. Ya le he perdonado; es lo que tiene el cariño bien entendido.
Dos videos y dos poetas se han grabado por ahora; el primero de Dani y el segundo de José Manuel Díez. No hay color en las grabaciones; sólo blanco y negro. Una música de fondo, casi silenciosa, acompaña al poeta y a algunos amigos que pasan por allí. Me llega más la voz del autor que la de los lectores (cuestión de gusto). Dicen que la nuevas tecnologías es lo que traen: compartir no sólo tus pensamientos, no sólo tu trabajo sino ahora también tu voz y tu mirada casi avergonzada ante una cámara que desnuda sin piedad. Calentarnos ante pequeñas brasas que arden, abrir cajas vacías que se llenan de tonalidades, mirar en una vieja pared proyecciones de sombras y de pasados recientes... Afortunadamente el espectador-lector de poesía que observará estas grabaciones seguro que también es poeta a su manera.
Enhorabuena por la idea y por la puesta de largo. Si es que no se puede ser tan inquieto; casi siempre se acierta.

domingo, 14 de enero de 2007

El poder de las palabras

Habla hoy Zapatero en una amplia entrevista en El País, con tono más que lacónico, que no quiere vivir en la España de antes. Yo tampoco. Ayer por la tarde me emocionaba y lamentaba profundamente mientras oía leer a Almudena Grandes el duro manifiesto donde gritaba, casi con impotencia, que la bomba del pasado 30 de diciembre también había hecho pedazos los sueños de muchos hombres y muchas mujeres... "¡Un solo puño, un solo pensamiento y un solo corazón!".
¿Dónde estaban los curas y sus preservativos y sus familias? ¿Dónde Rajoy, Zaplana, Aceves y sus preocupaciones sociales por esta España que no quiere a los terroristas? ¿Dónde las asociaciones de las víctimas del terrorismo, tan apenadas, tan mentalizadas y unidas contra Eta? ¿Por qué no han hecho todos los esfuerzos necesarios para acabar con el terrorismo ahora? ¿Dónde la unidad de los partidos democráticos, que nos representan a todos los ciudadanos y en los que depositamos nuestra confianza?
Los que creimos en el poder de las palabras, del entendimiento, del diálogo para alcanzar la paz nos hemos equivocado:
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Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio: avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba. Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día. (Octavio Paz).
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miércoles, 10 de enero de 2007

Igual y repetida la noche

Diez días después de empezar el 2007 aquí me encuentro, leyendo los blogs de los amigos y escribiendo alguna cosa. La rutina vuelve a invadir mis madrugadas y mis tardes, los alumnos, las clases, los proyectos literarios (afortunadamente esos nunca faltan) y la ilusión puesta en un viaje que inicio a final de mes, buscando (como decía el maestro Machado) aquel olmo viejo que me deje cantar a una rama verdecida.
Leo e-mails retrasados, los contesto disculpándome terriblemente y me encuentro entre los mensajes amistades y buenos deseos... todavía. Abro el correo que se amontonaba olvidado en la mesa del estudio desde hace ya varias semanas y encuentro un puñado de libros interesantes entre los envíos. Cojo uno grande, en pasta dura, que recopila la "poesía reunida" de mi buen Juan Carlos Rodríguez Búrdalo: La luz ardida (1985-2006). En un volumen de más de 500 páginas recopila sus 11 poemarios, editados cuidadosamente por la Caja de Castilla La Mancha. Y así, esta noche, vuelvo a acostarme con la poesía:
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Vivir y no vivir es un instante.
Será después la lluvia nuevamente,
otra vez el bullicio de las calles,
el nocturno cansancio de los trenes,
el viento igual,
la soledad igual,
igual y repetida la noche en mi ventana.
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Gracias por el regalo y la reflexión; enhorabuena, poeta-general. Ahí queda eso...

domingo, 31 de diciembre de 2006

Cae el telón

En unas horas el telón del 2006 caerá, llevándose consigo muchos de los momentos más intensos que afortunadamente he vuelto a disfrutar con amigos y familiares. ¡Cuántos propósitos que no se cumplen y cuántas sorpresas se han cruzado en el camino!
Un camino que por mucho que planees siempre toma su senda, libremente, sin forzar ninguno de mis pasos. Y aquí estoy, sentado, viendo fotografías que rememoran abrazos congelados y escribiendo mis nuevos sueños no en el papel sino en las invisibles conversaciones conmigo, y ahora contigo...

viernes, 22 de diciembre de 2006

Regalo sorpresa

Abro un enorme sobre que ha venido desde Soria lentamente pero con decisión. Parece que los buzones no están hechos para acoger tal cantidad de cosas y me hace el cartero de turno acercarme a Múltiples para recogerlo. ¿Puede alguien llegar a conocer mucho a otra persona? Es lo único que ronda mi cabecita cuando no dejan de sorprenderme colores, músicas, nubes, letras y poemas dentro de un sobre vulgar y corriente.
Dos pulseras hermanadas por el arcoiris me susurran aromas y besos mientras que un mono amarillo me sube y me baja de los árboles muy animadamente. Machado y Leonor me invitan a viajar y una carta llena de acentos y comas hace que me emocione largo rato... ¡Qué tonto es el amor!
Mi mejor regalo de cumpleaños, nunca tarde, siempre a tiempo. "Ojalá pudiera tenerte aquí a mi lado", te susurro en la distancia; "Pocas veces estuvimos más cerca que hoy".

sábado, 16 de diciembre de 2006

104 años...

Hoy cumple años Rafael Alberti, hoy nuevamente la tarjeta de felicitación que viajaba siempre por estas fechas hasta El Puerto duerme apenada en el cajón. Si es que uno no se acostumbra a las pérdidas ¡qué difícil!
Acabo de llegar de patear medio Cáceres con un cuadro bajo el brazo, un cuadro enorme de un metro por setenta centímetros. Su autora es mi compañera (y amiga) Matilde Granados; fui hace días a su estudio, cerca de Hernán Cortés, y me enamoré de un cuadro que no estaba en venta. La convencí y ahora ya está en mi casa. Se titula "Mis ojos diminutos" y recoge en una parte del lienzo dos versos del Lorca de Poeta en Nueva York... No es mi cumpleaños pero como si lo fuera. ¡Qué bueno esto de autorregalarse cosas! Siempre se acierta.
No hay nada mejor que rodearse de amigos en todas las ocasiones.

lunes, 11 de diciembre de 2006

Momentos efímeros

Ya lo dijo hace unos días Carmen Téllez, con voz lenta, casi retenida, pero con letra firme: "Sabe el poeta de lo transitorio de los momentos, y de esa leve línea que une a la muerte con la vida. Todo tiene un sentido de provisionalidad, de momento efímero:
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la fugacidad del hombre
descansa en un suspiro.
"
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Si es que se puede decir más alto, pero más claro... Gracias Carmen por la lectura de mis versos. Ah! Se me olvidaba: desde que aquella noche emeritense posé mi cabeza en tus manos me da menos miedo la psicología. Un beso para ti y otro para tus sentencias.

domingo, 10 de diciembre de 2006

Y mañana?

Impresionante comprobar, aquí tumbado en el sofá y abrazado a mi manta de cuadros amarillos, las horas, las risas, las copas y los abrazos que puede seguir soportando mi otro yo. Qué alegría más grande los amigos y la fiesta, el reencuentro y sobre todo mi gente. Si no hay nada como estar en casa.
Mañana otra vez las clases, los compañeros, los alumnos, los viajes. Releyendo esto me emociona pensar que tengo en las manos los sueños de años... Si es que no hay nada como desearlo todo; siempre te tocará algo.

martes, 5 de diciembre de 2006

Promesa

Empieza un puente deseado, más por las promesas que por los planes. El domingo, en el regreso, me reencontraré de nuevo conmigo mismo y con mis sueños... Entonces, ya de noche, me reconciliaré con mis fantasmas.

lunes, 4 de diciembre de 2006

Ni contigo ni sin ti

Es mejor no esperar nada de nadie; así si te encuentras algo te parecerá un regalo. No debemos poner ilusiones en lo que no conocemos o en aquello que a simple vista parece efímero...
¿Por qué siempre tienes tanta razón en lo que me dices? Cada día lo tengo más claro; no podría estar sin ti, al otro lado del teléfono, animando mis preocupaciones y abrigando mis desvelos, y eso que en Soria hoy ha llovido más que aquí.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Reunión anual

Fin de semana intenso con amigos y familia, como debe ser. Mi casa llena de gente como en una boda, pero sin novios ni cura. Otro cierre de año lleno de ritos casi ancestrales para celebrar en torno a la matanza ibérica una fiesta que ya se ha convertido en costumbre.
El esfuerzo de meses y las ilusiones de años nos reúnen entre las sonrisas y el trabajo. ¿Quién tiene las llaves del convento? ¿Algo tendrá la mula? ¿Cinquillo o tute?... y al lado del fuego de encina verde, junto a la chimenea, los sueños y los deseos de repetir al año que viene se abrazan a la mirada complacida y afectuosa de mis padres.

jueves, 30 de noviembre de 2006

Medium

Me entero hace poco rato que sí, que definitivamente Antonio Gamoneda es nuestro nuevo y flamante Premio Cervantes 2007. Y mi amiga María América, que estaba conmigo cuando nos informábamos juntos del acontecimiento, me dice que soy una especie de medium. En la buena poesía no hay posibilidad de aventurar o acertar estas cosas. Sí que es cierto que no siempre nos acordamos de escritores imprescindibles y que quedan todavía en el cajón de este viejo escritorio de las letras españolas nombres como Juan Marsé, Pepe Caballero Bonald, Ana María Matute, Ángel González y tantos otros. Ojalá los premios sigan descubriendo la magia de la literatura en letras mayúsculas para ese gran público poco lector que se extienden peligrosamente desde las escuelas hasta los poco avispados seguidores de "El tomate" o "Corazón, de dónde vienes y adónde vas", espacios televisivos siempre entre los más vistos y que son obviamente productos terribles que van mucho más allá del entretenimiento y la mofa.
Hoy recibe Gamoneda además el XV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Muchas emociones para un mismo día, maestro. Muchas emociones hoy también para mí. Como reflexión final retomo una lúcidas y recientísimas palabras del premiado: "La poesía es una realidad en sí misma, una existencia intelectual que tiene tanta consistencia como los sueños. ¿Quién ha dicho que los sueños no son realidad? La poesía crea realidad por la vía sensible, una realidad intelectual, una forma distinta de conocimiento".
Queda dicho... Y son palabras mayores: poesía, sueños, sensibilidad, conocimiento. Sintámonos afortunados porque mañana el nombre de Antonio Gamoneda llegará a nosotros y a los demás desde todos los medios de comunicación, desde las reediciones, desde las lecturas nuevas y renovadas.

miércoles, 29 de noviembre de 2006

Gamoneda en el jardín invisible

Me recuerda Álvaro Valverde en su blog que mañana se falla el Premio Cervantes. Yo también me aventuro y pronostico que se lo darán este año a uno de los mejores poetas españoles vivos y en los últimos tiempos (oh, sorpresa) reconocido y premiado: el asturiano Antonio Gamoneda.
Aunque nació en Oviedo en 1931, lleva residiendo en León desde muy niño. Su vida estará poblada de una miseria extrema, terror y represión durante toda la posguerra española, muerte palpable en cada persona, en cada objeto que le rodea... Así es su poesía; biográfica, dolorosa, ausente. Siempre me gusta perderme por sus páginas, reunidas todas en Esta luz (1947-2004) poesía completa publicada recientemente por Círculo de Lectores. Me quedo con tres de sus mejores libros: Descripción de la mentira, Libro del frío y Arden las pérdidas. Del segundo extraigo este poema en varios cuadros que me acompaña desde que lo leí por primera vez. Enhorabuena y gracias, maestro.
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Aún
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Recuerdo el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las tazas inmóviles, la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las ventanas abiertas para la ventilación de la enfermedad, el olor triste de la sosa cáustica.
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Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los vientos, pájaros que volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.
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No tengo miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo una playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo dolor no me concierne.
Vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza.
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Eres sabio y cobarde, estás herido en las mujeres húmedas, tu pensamiento es sólo recuerdo de la ira.
Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión de párpados.
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Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido mi vida.
Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz sobre las ropas húmedas. Los espejos están vacíos y en los platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos abandonados.
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Amé todas las pérdidas.
Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.
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martes, 28 de noviembre de 2006

Amanecer

Salió de madrugada, como siempre, y escuchó a lo lejos cómo alguien recitaba ese verso suyo que tanto le emociona. Andaba cabizbajo y adivinó la lectura de su poema en un cuaderno ajeno, un folio apagado, una hoja informática que le decía tantas cosas.
En ese momento se sintió compartido por solitarios en busca de abrigo, por niños que abrían asombrados los ojos ante la potente luz de la luna, por enamorados y desenamorados, por una madre que dormía junto a su hijo cobijándole del frío y la lluvia, por alumnos emocionados con Bécquer y Neruda, por una pantalla de cine que hablaba de que nada es lo que parece...
Y de pronto apareció el sol y los periódicos del día se anunciaban con fotografías de colores y aquella chica que nunca le miraba a los ojos le habló muy de cerca para preguntarle que hacia donde caminaba; y sin más le agarró fuertemente la mano y se perdieron en la inmensidad de la calle, con un hermoso parque al fondo.

lunes, 27 de noviembre de 2006

Cartas a un joven poeta

En 1903 Rainer Maria Rilke escribió en una carta al joven e inexperto Kappus algo que yo quiero hacer mío en esta madrugada: “Las obras de arte son de una infinita soledad […]. Solamente el amor puede captarlas y hacerlas suyas y sólo él puede ser justo con ellas”.
Está visto que no se puede tener todo... Tendré que ir aprendiendo.