martes, 13 de marzo de 2007

Eugenio y Cupido

Tarde movidita, para variar. Feliz con Pilar Galán, compañera de viajes y andanzas; sus comentarios me siguen enriqueciendo y el cariño compartido avanza sin tregua. La carretera del Casar se hizo cortísima entre risas y confidencias... Qué pena que no fueran más kilómetros.
Llego por los pelos a la presentación de la última novela de mi querido Eugenio Fuentes: Cuerpo a cuerpo; en la mesa con él, el representante de Tusquets (que se alegra enormemente del fichaje de Fuentes) y el profesor Senabre, tan didáctico y endiosado como siempre (casi me revienta la novela; sólo le faltó decir el nombre del asesino). Eugenio, tímido, reservado, humilde para variar. Qué pequeños son siempre los grandes. El auditorio, generoso, está lleno de amigos y admiradores, que son muchos. Hace ya algunos años que conocí a Eugenio y siempre le veo igual. Cada vez escribe mejor, confiesa admirado Senabre, y él cabizbajo no se atreve a replicarle. Sus silencios, sus miradas de consentimiento, su atención íntima a las opiniones de los contertulios le hacen parecer un niño pequeño que se asombra. Cómo envidio estas actitudes tan poco traídas y llevadas por estos lares. Le toca el turno de palabra. Sólo tiene agradecimientos. Sólo esboza su visión de la literatura. Sólo confiesa algún secreto narrativo. Sólo revela que siempre tiene en su mesa un libro de poemas.
El acto termina; firma de libros y vino de honor. Me acerco, un abrazo y un "gracias por el esfuerzo de venir". Camino de casa me emociono nuevamente al leer su dedicatoria. Eugenio Fuentes vuelve a superar al escritor; y ya es decir mucho.

lunes, 12 de marzo de 2007

Provincias interiores

Acabo de llegar de la presentación de El cuenco de la mano, último libro poético de Basilio Sánchez. En la mesa del Francisco de Sande, junto al poeta, Chema Cumbreño y Antonio Reseco; Littera libros se apunta un nuevo tanto en la edición regional.
Ya sabía yo que la sala iba a estar llena. Nos encontramos los de siempre y algún desconocido, perdiéndose entre las palabras densas, pausadas, emocionadas de Basilio (he pensado contratarle para que me lea en casa). Qué pena no haber visto allí más gente joven, más literatura nueva que adolece en otros resquicios. Me gustó ver a Pilar Galán y a Eugenio Fuentes, Diego Doncel, Miguel Ángel Lama, Santos Domínguez y José Luis Bernal. Es curioso (casi intemporal) que les siga viendo en los mismos sitios desde hace ya bastantes años...
Me ha emocionado la voz temblorosa de Basilio y los ojos asombados y enrojecidos de su padre. El aplauso final iba rebosante de respeto y afecto. Me cuesta todavía creer que Basilio nos haya regalado estas hojas de su diario íntimo, de su vida cotidiana, de sus recuerdos y sus nostalgias, de sus impresiones interiores. Le he vuelto a dar las gracias al despedirme; nunca antes me llevé al poeta tan puro, en ninguno de sus libros.
Antonio viene rápido a casa; tiene que volver a Villanueva. De Cáceres además de la emoción, se lleva hoy el agradecimiento de Basilio Sánchez; no sólo ha publicado el libro del poeta en su editorial, sino que le instigó a escribirlo. Le acompaño al coche; tiene una hora larga de camino. Entre los abrazos y las promesas del reencuentro se lleva páginas de Neruda compartidas, cuadros de Eduardo Naranjo y muchos versos, unos descendiendo de altas cumbres y otros teñidos de color naranja. Quién mejor que tú para raptarlos en esos desvanes rodeados de jardines; algunos se empeñarán en ponerle nombres, pero tú y yo sabemos que la amistad da más consuelo que la tarde.

domingo, 11 de marzo de 2007

El mejor desprecio

Después de tanto águila y de tanto toro, tanta bandera española y tantos gritos con frenillo, el partido de fútbol que aun empatando 3-3 pierde el Real Madrid y gana el Barça, uno sólo tiene necesidad de tumbarse y descansar de este fin de semana agotador.
Remonto el lunes más cansado que el viernes. Semana de exámenes con mis alumnos y cierres de programaciones, evaluaciones y viajes de fin de curso. Además del fallo de uno de los premios literarios con los que me comprometí este año. Que sigan bailando las cifras de los manifestantes, de trescientos mil a dos millones y pico... La diferencia es chica.
Yo voy camino del sofá, con mis galletas con leche y el pijama puesto. Ya se sabe que el mejor desprecio es no hacer aprecio.

viernes, 9 de marzo de 2007

Alumbramiento

La pesadilla sobrevoló los tejados de la enorme ciudad vacía. El cielo seguía siendo azul y por fin se escuchaban voces no muy lejos de donde caminaba. Se sentía vacío, sí, pero a la vez renovado. Ligero de equipaje. El tiempo volvía a darle otra oportunidad. No puede desaprovecharla. La felicidad no existe, pero la alegría de contar con la vida como aliada en este difícil juego de no poder tener futuro hoy le hace sentirse bien. Pleno. Como un niño recién nacido.
Atrás quedan las tormentas oscuras de aquel prematuro invierno. Ha aprendido a mirar, a pararse, a contemplar tranquilo el rotar de las nubes. Aunque sabe que siempre estarán ahí lejos, inalcanzables...

jueves, 8 de marzo de 2007

Reconstruyendo sueños

La artista brasileña Beth Moysés, en un acto-denuncia entre artístico y poético titulado "Reconstruyendo sueños", ha convocado esta tarde a casi cien mujeres que se han vestido de novia por las calles de Cáceres. Es el Día Internacional de la Mujer.
Lleva trabajando con el traje de novia como símbolo de las fantasías y deseos de felicidad cumplida, de amor y de cambio, pero también representan los malos tratos a las mujeres por parte de sus parejas; intenta así confrontar el amor que se quedó retenido en el traje del día de la boda con la violencia que posteriormente vivirán tantas mujeres.
Sueños rotos, al fin y al cabo. Ir vestida de novia y caminar por la calle, triste, seria, muda, desencadenó -no sólo en las chicas que se prestaron voluntarias sino en el público que presenciaba la procesión- sentimientos profundos entre la confusión y el respeto. Una imagen impactante ver esa cadena de mujeres tristes, casi penitentes, vestidas de blanco, andando lentamente por el Paseo de Cánovas o bajando desde San Mateo a San Jorge, con una luz anaranjada que gritaba cerca del anochecer, poniendo voz a los ojos hundidos, tristes, rotos de las silenciosas caminantes.
Felicidades por confiar en esta performance a la Diputación de Cáceres, que se apunta otro tanto como verdadera institución pública con preocupaciones e inquietudes artísticas en esta pobre ciudad que también aspira hacia otro sueño.

martes, 6 de marzo de 2007

Gabo, el joven octogenario

Siempre me fascinó el primer párrafo de Crónica de una muerte anunciada. Y esas líneas fueron las que me llevaron de la mano a otras de sus novelas, quedándose conmigo tres más, en este orden: El amor en los tiempos del cólera, Cien años de soledad y El coronel no tiene quien le escriba. Hoy Gabriel García Márquez cumple 80 años, una literatura octogenaria que sigue como el primer día: impresionante, deslumbradora, imprescindible.
Querido Gabo, que sigan muchos años más y muchas más páginas. Aquí va el párrafo que todavía me sigue emocionando. Es el mejor regalo de cumpleaños; para mí, claro.
-
“El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros. «Siempre soñaba con árboles», me dijo Plácida Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato. «La semana anterior había soñado que iba solo en un avión de papel de estaño que volaba sin tropezar por entre los almendros», me dijo.”
-

lunes, 5 de marzo de 2007

Así funciona la vida

Supongamos que cada mañana te encuentras 1440 euros, sin hacer nada para ganarlos. Puedes regalarlos, gastarlos, divertirte con ellos o quemarlos. Pero los que no uses, al final del día desaparecerán.
Así funciona la vida. La diferencia es que lo que te encuentras cada mañana no son 1440 euros; son 1440 minutos... Piensa bien qué vas a hacer con ellos.
-

domingo, 4 de marzo de 2007

Meditaciones sobre el 7

Fin de semana matemático para un hombre tan de letras como yo. Todo comienza girando en torno a los números y a las personas con inteligencia emocional, sobadas y lloronas; a la conversación (entre cañas y pinchos) se une Woody Allen defendiendo que el sexo para ser bueno tiene que ser guarro. ¿Por qué empeñarnos en ir contra nuestros instintos? ¿La infidelidad es signo inequívoco de desarraigo, de traición? Hay que tener muy claro siempre que para llegar a ser Diva se debe pasar primero por perra callejera, gremlin o un simple piojo; muy importante: comprar sábanas nuevas justo antes de la siete de la tarde (nunca un sábado y menos en el Eroski) y guardar siempre un litro de leche en la nevera para las visitas. ¿Será cierto que una lata con tres sardinas se valora mucho más a los pies de la parisina Torre Eiffel?
Mientras la luna se eclipsa, nosotros nos vamos desfragmentando de puerta en puerta; por fin croquetas caseras y vino para compartir. No cabemos en el Corral pero sí en un museo nocturno, con músicos de fondo que hacen lo que pueden, rodeados de sietes y de anónimas clavadas frente a nosotros. Si es que no se puede ser más entrañable que un mimo... y eso que las apariencias engañan; aunque lleven mallas y la cara de blanco, el animal irracional se baja la cremallera y aparece con forma de flor.
La noche no ha logrado confundirnos y entre las risas y las necesidades submarinas logramos saltar la barrera de la amistad para permanecer un poco más allá, en los terrenos de los afectos. Habrá que repetir. Pronto. Me acuesto y me levanto con la misma reflexión: se puede ser un 2, un 4, disfrazarnos de 5, ser incluso un 7, pero jamás un 88; lo que nunca hay que permitir (por Dios) es permanecer más de tres horas en estado de Friki Colillero.
-
[P.D.: Para poder descodificar ciertas imágenes aquí contenidas, póngase en contacto con la Fundación "Para llegar a la igualdad hay que partir de la convicción de que somos diferentes"].

Eclipse total de Luna

Los cuerpos celestes no están quietos en el firmamento, sino que se mueven. Normalmente, giran alrededor de otro cuerpo mayor: es el caso de los planetas, que giran en torno al Sol; o de la Luna, que gira alrededor de la Tierra. Este movimiento hace que a veces la sombra que un cuerpo proyecta en el espacio oculte a otro, con lo que éste último se ve "oscuro". Es el fenómeno que llamamos eclipse.
Un eclipse de Luna, en concreto, consiste en un oscurecimiento de la Luna vista desde la Tierra, y ocurre cuando la Luna entra dentro del cono de sombra que nuestro planeta proyecta en el espacio. Para ello, la Luna debe estar en el lado de la Tierra opuesto al que ocupa el Sol. Esto hace que la Luna se vea en fase de Luna Llena, puesto que el Sol ilumina por completo la cara que la Luna muestra a la Tierra. Es por eso que los eclipses de Luna ocurren únicamente en fase de Luna Llena, pero no en todas. Al estar la órbita lunar inclinada unos 5º con respecto al plano orbital terrestre, sólo en determinadas ocasiones los tres astros Sol-Tierra-Luna se alinean de modo perfecto. Por ello los eclipses de Luna no acontecen cada mes (todas las Lunas Llenas), sino aproximadamente cada 6 meses.
El eclipse lunar del 3 de marzo de 2007 será total: la Luna se sumergirá por completo en la sombra que proyecta la Tierra. En el instante en que quede totalmente cubierta no dejamos de verla: adquirirá un tono rojizo, consecuencia de los pocos rayos solares que aún le llegan (rayos refractados en la atmósfera terrestre).
-
Texto del Planetario de Madrid
-
Fotografía tomada anoche por el observatorio
de la Universidad Complutense de Madrid

jueves, 1 de marzo de 2007

No existe el silencio

Me dicen que estoy muy lacónico últimamente en este diario volandero, que estoy muy plasta; la verdad es que tengo mis días... Suena el teléfono nuevamente. En esta tarde, en poco rato, ya han sido seis las llamadas. Qué bueno esto de las voces amigas, que se sienten casi al lado. Empieza un nuevo mes y nuevos sueños se agolpan en esta agenda mía que cada día se parece más a la de un ministro (por el poco tiempo libre, sólo por eso). Viaje de estudios con mis alumnos; exámenes para programar; pleno extraordinario en mi Ayuntamiento; premios literarios de la Diputación de Cáceres; viaje a Roma y a Florencia; mi libro montanchego en imprenta (segunda prueba a corregir) y nuevo libro camino de una editorial que quiere leerme y publicar mis poemas cromáticos; el diseño es precioso...
Tarde de lectura. Tengo todavía un montón de originales que leer (y me queda una semana) para un premio de relato breve, el "Helénides de Salamina" del Casar de Cáceres; otro año más (y son tres) con mi querida Pilar Galán en el jurado, que tanto me quiere y tanto me alegra. Leyendo estoy a la vez otro libro también de prosa, pero nada que ver: El cuenco de la mano, de Basilio Sánchez, que cuidadosamente publica en estos días Littera Libros; qué memoria poética tan cuidada, qué delicia dejarse enredar en sus lineas, qué manera de ver y contar el mundo amigo Basilio... Gracias por ofrecerme tus ojos. En este momento Antonio Reseco (algo más que amigo) me llama para decirme que no olvide que presentan precisamente este libro en Cáceres el lunes 12; menos mal, porque lo había olvidado (vaya mierda de agenda). Qué suerte contar con tu afecto y tu confidencia, qué buena gente.
El teléfono otra vez. Mi amiga Gema, que me dice que ya hay planes para este fin de semana. Corralito y cañitas mezcladas con nocturnidad, risas y abrazos. ¿Cómo decir que no?
En fin. Que tengo que hacer la cena y no hay nadie que me cocine. Mañana será otro día. Mañana leeré nuevas cosas. Mañana irremediablemente (y gracias a Dios y a los amigos) el teléfono sonará y sonará interrumpiendo mis silencios.

miércoles, 28 de febrero de 2007

Caminos y días

Mi amigo Luis Leal, profesor portugués que está conmigo en Valencia de Alcántara, me ha regalado dos fotografías. Ésta es la que más me gusta. Me emociona el camino, el aire contenido, la montaña de nuestros orígenes al fondo. Se hace camino al andar, un camino que invita a la búsqueda antes de que anochezca. La mirada de Luis se posa en un momento mágico del día, de la tarde; gracias por invitarme al paseo.
Hace ahora pocos años que mi abuela Josefa se despedía, casi sin ruido, de toda la familia. Yo la imaginé avanzando por un camino muy similar a éste. Montánchez está repintado aquí y allá por estrechos senderos que nos suben a la sierra o nos bajan hacia el llano; las paredes de piedra hablan del pasado y del trabajo del hombre cuando era hombre. ¡Cuántas veces me acuerdo de mi abuela y de nuestras conversaciones! Romancillos populares, leyendas del pueblo sólo guardadas en su memoria, impresiones impresionantes sobre el devenir de los días que compartíamos, el pasado de nuestra familia, su historia de amor con mi abuelo que todavía me emociona... Cuántas charlas interrumpidas, cuántos caminos por recorrer juntos, cuántas comidas por compartir. Te sigo añorando demasiado abuela. Un beso grande y sonoro, como los tuyos.

martes, 27 de febrero de 2007

Amanece, que no es poco

"Ya no queda más consuelo/que la tarde", dice en un poema mi amigo Antonio Reseco. ¡Cuántas reflexiones en estos días con esta frase! Don Antonio Machado siempre decía que existía algo seco porque antes estuvo verde, que sentíamos el desamor porque antes nos invadió el amor, que llegaba el final del día, la tarde dorada, porque antes habíamos visto amanecer...
Todos los días me levanto con una música telefónica que me trae tu voz, mi vida. Todos los días viajo ilusionado hacia mis clases y mis alumnos, y en el trayecto hablamos los amigos del nosotros y de nuestras circunstancias. Todos los días hay nuevos libros en mi mesa, regalos fortuitos o buscados que me hacen más feliz, más pleno. Todos los días pienso en esa frase que siempre me acompaña y que me susurra a cada momento que existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés. Todos los días mi padre, mi madre y mi hermano.
Y llega la tarde y con ella la noche, y me reconforta pensar que este día que he vivido es mío, es diferente a otros y ya nadie me lo podrá arrebatar nunca. Y me tumbo en el sofá, con luz disimulada, y me arropo con mi pequeña manta amarilla de cuadros para que los primeros rayos del día me deslumbren y me hagan caminar nuevamente hacia la calle, en mi busca.

domingo, 25 de febrero de 2007

Dificultades

Está visto que uno no puede estar tranquilo. Nunca. Cuando parece que todo te sonríe llega un empujón de la vida y te hace caer de bruces, casi sin tiempo para poner las manos y no darte contra el suelo. Sé que esto no es más que un susto sin importancia. Estoy deseando ya recibir una llamada de teléfono y poner ruta hacia la tranquilidad. Sé que sólo será un susto. Quiero creerlo. Nunca estuve más asustado que ahora...
Los cimientos de mi vida parecen tambalearse por una simple fotografía; y encima no estoy ahí para hacer entre todos una piña infranqueable. ¡Qué difícil esto de vivir!

viernes, 23 de febrero de 2007

Reflexiones poéticas (3 de 3)

En el viaje de vuelta a Cáceres vine leyendo el Libro de los venenos de Gamoneda, prosa poética deslumbradora, libro original donde los haya. En la dedicatoria don Antonio además de las muestras de amistad y afecto me apunta un abrazo y los convenientes antídotos.
¿Porqué el panorama poético actual (y no sólo a nivel nacionalísimo) estará tan envenenado? Del encuentro poético de Madrid he traído muchas cosas, quizá demasiadas para un poeta que sólo escribe de lo que sabe y de lo que le pasa al pequeño mundo del que se rodea. Lo que me quedó muy claro desde el comienzo de las sesiones es que aquí cada uno habla de su yo, y no me refiero al yo poético.
Al terminar la última sesión hubo despedidas, algunos abrazos y ciertas promesas de contacto. Una hora antes, Gamoneda tuvo que abandonarnos con ruta urgente hacia León; se despidió uno a uno de todos los asistentes dando la vuelta a la enorme mesa en la que estábamos dialogando. Tardó un rato en acabar la ronda, mientras seguía el debate. Al final el aplauso fue atronador, no sólo al poeta sino también a ese hombre bueno y humilde que da lecciones a los que predican ya algo más que prepotencia.

jueves, 22 de febrero de 2007

Reflexiones poéticas (2 de 3)

La primera reunión fue pública. Antonio Gamoneda y Michel Deguy representan las poéticas española y francesa. Por la noche recepción en la Embajada Francesa a los poetas invitados a las sesiones y cena privada en los majestuosos salones. El Embajador, hombre tímido y muy cordial, nos abre las puertas de su casa.
Aprovecho como siempre para husmear en cada rincón, hablar con todo el mundo, recojer dedicatorias y quedar inmortalizadas mis charlas en fotografías. El maestro Gamoneda un encanto. Hemos hablado largo y tendido sobre el yo y el nosotros. Me dedica dos de sus libros y en el primero me fecha la dedicatoria en Francia, no en Madrid: "Querido Hilario ¡es que estamos en terreno francés!". Está cansado del dichoso premio; no le dejan escribir y va de un lado a otro como una cupletista. Tenemos amigos comunes, y también enemigos compartidos. Me da un abrazo y seguimos tomando fino. La cena va a comenzar. Nos espera una larga noche de encuentros, complicidades y deslumbramientos.

Reflexiones poéticas (1 de 3)

Acabo de llegar de Madrid. He soltado una maleta pesada con libros y satisfacciones abrazados entre ellos. Un puñado de poetas españoles y franceses hemos estado dialogando estos dos días en el Instituto Cervantes sobre el pensamiento poético. Muchas caras conocidas y muchos nuevos amigos. Me sentaron entre Ada Salas y Jorge Riechmann. Sobre nosotros una enorme cúpula de cristal que hacía sentirnos todavía más frágiles.
Antonio Gamoneda de maestro de ceremonias y el Instituto Francés como organizador del evento. Todo magníficamente bien. Saldrán nuestras reflexiones en el Libro Blanco, publicación que recogerá a modo de actas todo lo que trabajaremos durante seis sesiones. Ésta ha sido sólo la primera. Los encuentros prometen, y mucho.
¿Qué es la poesía? ¿Piensa en sentido absoluto? ¿El poeta nos debe la verdad en poesía? ¿Una verdad de revelación, de iluminación, de criterio? ¿Qué papeles juegan lo sensible y lo inteligible? ...Ufff, necesito sentirme menos divino.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Cinco días y tres noches

Y apareció, como aparecen los duendes, casi al anochecer. Se paseó conmigo de la mano y nos mirábamos a los ojos. Las palabras se acompañaban esta vez de besos y risas cómplices... Mientras, en la calle, las gentes (¡pobres ignorantes!) creían sentirse felices.

jueves, 15 de febrero de 2007

Regalos mudos

¿Será posible que me guste tanto regalar mis libros como escribirlos? Quizá hoy en las páginas de El Cultural haya encontrado respuesta a tan inquietante actitud: "La obra de arte es de quien la mira". Y digo yo (salvando las distancias entre los conceptos de obra de arte y mi propia obra): por mirar que no quede, porque lo de leer... ni los libros regalados.

martes, 13 de febrero de 2007

Nostalgias

Echo de menos a un viejo profesor de filosofía que tuve en COU. Le recuerdo en muchas ocasiones. Era un hombre diferente, con muchas rarezas, algo escandaloso en opiniones y sugerencias, pero sus clases eran las que más me gustaban. Me alegraba verle entrar por la puerta del aula, siempre con una sonrisa y una historia nueva en el abrigo llena de ironía y moraleja. Parecía que a veces se iba por las ramas y en vez de hablar sobre el tema que tratábamos comenzaba a divagar sobre la situación actual de la sociedad, los cambios y descubrimientos en la adolescencia o incluso retazos de su vida personal que daban a sus clases un aire de confidencialidad y afecto.
Cuando yo comencé a dar clases (hace ya algunos años) quería ser ese profesor que nunca tuve pero que me hubiera encantado encontrarme, y siempre me venía la imagen de mi viejo profesor de filosofía. También me acuerdo mucho del profesor de literatura de El club de los poetas muertos llamado Keating (interpretado grandiosamente en el cine por Robin Williams) que dio tanto por sus alumnos y que acabó siendo expulsado del internado pacato y conservador en el que enseñaba de forma diferente a sus compañeros; expulsado simplemente por saberse acercar más a sus alumnos, a sus exigencias, a su mundo, a sacarles de vez en cuando del aula y mostrarles que la vida está mucho más allá de esas cuatro paredes, que tiene otros matices y colores de los que han visto hasta ahora.
Cuánto echo de menos a mi viejo profesor de filosofía, cuánto echo de menos al profesor Keating y a sus estridencias, cuánto echo de menos a alumnos como yo...

lunes, 12 de febrero de 2007

Profecía

Mi amigo Fermín Liberal, poeta en la niebla, me dedicó hace algún tiempo un buen poema y me lo regaló. Ahora estoy releyéndolo. No sólo aparezco en la dedicatoria sino que en sus versos se perfila nuestra amistad y nuestro común delirio por la poesía. Se titula "Profecía" y habla del destino, de ángeles y abrazos. Saldrá publicado en unos días:
-
[...]
el silencio
se despojó de su hábito entre mis dedos
tal vez ya para siempre,
y fue entonces que cesó la lluvia;
y fue entonces que desapareció el miedo;
y fue entonces que llegaste,
porque así estaba escrito
[...]
-
Es hermoso que alguien te dedique un texto y encima cuente en él sus impresiones sobre ti; nunca lo había pensado hasta hoy. Dedico algunos de mis poemas a las personas que dan sentido a casi todo lo que yo hago o lo que yo soy, pero recibir este mismo regalo es una sensación extraña, placentera, satisfactoria, casi como cuando descubrimos algo nuevo cuando niños y no tenemos palabras para explicar lo mágico del momento. Gracias amigo Fermín, sabes que confío en ti; dichosa ventura por los caminos literarios.
A ti, mi vida, decirte que cuando apareces tú en lo que escribo no quiero que me des las gracias; mi deuda la tengo yo contigo... Para toda la eternidad.